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Daniel Ortega instaura fuerzas paramilitares y crea sistema de terrorismo de Estado

Fuente: Elizabet Romero / La Prensa / Nicaragua / Foto: 脫scar Navarrete /

Desde el pasado 18 de abril cuando miembros de la sociedad civil promovieron un plant贸n en el sector del Camino de Oriente, Carretera a Masaya y se extendi贸 a las inmediaciones de la  Universidad Centroamericana (UCA), el Gobierno del dictador Daniel Ortega utiliz贸 a los grupos de paramilitares para atacar y amedrentar a los manifestantes.

Desde esa noche y en el transcurso de los dos meses aumentaron su criminalidad y por tanto el terror entre la poblaci贸n. A estos se les atribuye muchos de los asesinatos contra manifestantes ocurridos durante este per铆odo.

El uso de paramilitares en las ciudades es calificada por el investigador en temas de seguridad, Roberto Orozco, como un sistema de terrorismo de estado, pues es el Gobierno el que 鈥渆st谩 implementando medios il铆citos para imprimir terror en la gente. Y estima que 鈥渟u objetivo es necesariamente el dominio social鈥.

Estas agrupaciones se mueven en camionetas sin placas que seg煤n el defensor de derechos humanos, Gonzalo Carri贸n, son 鈥渓os becat modernos鈥 y por donde pasan dejan estelas de terror, pues bien pueden rafaguear por puro placer a una persona, aterrorizar a los asistentes de las velas de las v铆ctimas o secuestrar a cualquier persona y no necesita que est茅n en una protesta.

Participan en las llamadas operaciones limpiezas junto a la Polic铆a como ha ocurrido en los barrios de Managua y municipios del pa铆s, siempre van encapuchados portan armas de guerra y hasta se atribuyen acciones de seguridad como fuerzas de facto pese que est谩n totalmente fuera de la ley.

Y  han llegado a asesinar o golpear cuando la poblaci贸n se resiste a que les requisen cuando transitan por el sector donde est谩n ellos, como ocurri贸  el lunes pasado en el sector de San Marcos, Carazo, donde asesinaron a Jos茅 Antonio Sol铆s, de un balazo por oponerse a ser requisado por esos grupos, cuando se movilizaba en una bicicleta o intimidar, agredir y robar sus equipos a periodistas de medios independientes en el sector de Ticuantepe, la ma帽ana de este martes.

El abogado y especialista en derechos humanos, Uriel Pineda, lo califica como un fen贸meno que hasta ahora la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha identificado como fuerzas parapoliciales, y 鈥渆s un mecanismo de represi贸n e intimidaci贸n complejo que escal贸 y su tendencia es a que siga escalando鈥.

鈥淒urante una d茅cada vimos a las llamadas turbas agredir a manifestantes con el claro prop贸sito de generar intimidaci贸n en la poblaci贸n para que se abstuvieran de protestar. En ese momento est谩bamos en presencia de fuerzas de choque que contaban con la tolerancia de la Polic铆a Nacional鈥, indic贸 Pineda, quien destaca que a partir de abril, todo cambi贸 cuando 鈥渓a Polic铆a Nacional se auxili贸 de estos grupos ahora m谩s violentos para realizar detenciones y atacar hasta con medios letales a la poblaci贸n que arreci贸 sus protestas鈥.

Y esto es parte de lo que verificado por la CIDH en su visita entre el 17 y 21 de mayo, dice Pineda, quien consider贸 que 鈥渆s ah铆 el calificativo de fuerzas parapoliciales que hace la CIDH, pero la crisis de hoy en Nicaragua hay que analizarla con un prisma distinto. Estas fuerzas parapoliciales, est谩n transitando a convertirse en fuerzas paramilitares, justamente porque la crisis de Nicaragua est谩 por convertirse en una guerra civil sui generis o at铆pica鈥.

Grupos al margen de la ley

Orozco coincide que aunque a estos grupos les han dado en llamar parapolic铆as en realidad ejercen una labor de paramilitares, dado que portan armas de fuego y de guerra. Y estos son grupos irregulares al margen de la ley que no pueden ejercer la funci贸n de requisas a la poblaci贸n y pretender aplicar la ley 鈥渘i siquiera de facto鈥.

鈥淟o que est谩 haciendo el Gobierno es intentando dominar socialmente la situaci贸n a trav茅s del uso del terror. Y esa es la explicaci贸n del por qu茅 los grupos paramilitares grupos parapoliciales como les querr谩s llamar son los que tienen la vanguardia en la lucha contra las protestas masivas. Ni siquiera es la Polic铆a鈥, expres贸 Orozco.

El investigador tambi茅n se帽al贸 que esta no es la primera vez que el Gobierno usa a los paramilitares, sino que empez贸 con el ataque a los j贸venes de OcupaINSS, el 22 de junio de 2013, cuando un grupo de chavalos fueron atacados por solidarizarse con personas de la tercera edad que demandaban una pensi贸n reducida y en en ese entonces la poblaci贸n les llam贸 los grupos de choque.

Lo novedoso, indic贸 Orozco, radica en que estos grupos ahora portan armas de guerra y decididos a matar.

 

 

 

 

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