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Organizaci贸n internacional de educadores pide que se aborde COVID-19 desde un enfoque humano

Fuente:  IE /

La Internacional de la Educaci贸n representa a organizaciones de docentes y otros trabajadores de la educaci贸n de todo el planeta.

Es la mayor federaci贸n de sindicatos del mundo, que representa a 32.5 millones de educadores  en 384 organizaciones de 178 pa铆ses y territorios de todo el mundo. La Internacional de la Educaci贸n agrupa a todos los docentes y dem谩s trabajadores de la educaci贸n.

El Consejo Ejecutivo de la Internacional de la Educaci贸n celebr贸 una reuni贸n de emergencia virtual en este a帽o.

Durante la conferencia, el Consejo Ejecutivo adopt贸 una resoluci贸n en la que se esbozan las principales demandas de los educadores a todos los gobiernos e instituciones internacionales que se ocupan de la epidemia de la COVID-19.

RESOLUCI脫N DEL CONSEJO EJECUTIVO SOBRE LA RESPUESTA DE LA IE A LA PANDEMIA DE COVID-19

El Consejo Ejecutivo de la Internacional de la Educaci贸n, reunido por medios virtuales el 3 de abril de 2020:

Considerando que:

  1-La pandemia de COVID-19 se ha propagado por todas las regiones del mundo. La tasa de infecci贸n y el n煤mero de muertes se est谩n acelerando, y los sistemas de salud de muchos pa铆ses se est谩n viendo desbordados.
 

2-El virus es muy contagioso y se transmite a trav茅s del aire, al tocar una superficie donde se encuentra el virus vivo y mediante el contacto humano. La mitigaci贸n del n煤mero de infecciones exige medidas que limiten ese tipo de exposiciones y contacto, entre las que figuran el distanciamiento social, el lavado de manos y la frecuente limpieza de superficies, la cuarentena y el uso de equipos de protecci贸n personal, especialmente para el personal m茅dico, los servicios de emergencia y el personal escolar y de la educaci贸n de la primera infancia que prestan servicios esenciales.

3-En los pa铆ses densamente poblados y menos desarrollados, donde a menudo no se dispone de informaci贸n fiable, millones de personas est谩n en peligro por hacinamiento y pobreza, as铆 como por instalaciones inadecuadas de salud e higiene.
 

4-Millones m谩s de refugiados y migrantes son vulnerables porque sus entornos no cuentan con un espacio, una higiene o una atenci贸n sanitaria adecuados, en particular si est谩n confinados en campamentos u otras instalaciones similares.
 

5-Esta es una crisis mundial, y un peligro para cualquier persona en cualquier lugar es un peligro para todas las personas en todos los lugares.

Reconociendo que:
 

  1. La comunidad internacional y sus instituciones no han alcanzado un consenso sobre el modo de movilizar mecanismos de solidaridad y abordar esta crisis mundial;
     
  2. Muchos gobiernos no est谩n preparados para hacer frente a una emergencia de la magnitud de la pandemia de COVID-19;
     
  3. Muchos pa铆ses, motivados por ganancias r谩pidas en lugar de inversiones productivas, han generado un cortoplacismo social y ambiental, y han erosionado el compromiso pol铆tico con el servicio p煤blico y la planificaci贸n a largo plazo;
     
  4. La respuesta a la crisis se ha visto obstaculizada por un legado de abandono y falta de financiaci贸n de la salud p煤blica y otros servicios p煤blicos, as铆 como por el impacto a largo plazo de los programas de austeridad de la Gran Recesi贸n que sigui贸 a la crisis financiera de 2008;
     
  • El liderazgo y la voluntad pol铆tica b谩sicos para producir el suministro necesario de equipos de protecci贸n personal, en particular para el personal m茅dico y los equipos de respuesta inicial, parecen ser d茅biles o inexistentes;
     
  • La falta de confianza en el gobierno y los medios de comunicaci贸n y la amplia circulaci贸n de desinformaci贸n han exacerbado los problemas de comunicaci贸n y comprensi贸n de informaci贸n vital sobre salud p煤blica, especialmente donde no ha habido la suficiente transparencia inicial sobre los reales peligros que representa la COVID-19;
     
  • Demasiados gobiernos no han abordado eficazmente la violencia, los golpes y el acoso de ataques racistas y 鈥渃ontra los extranjeros鈥 perpetrados por individuos o grupos extremistas;
     
  • Algunos pol铆ticos, individuos ricos y xen贸fobos utilizar谩n y han utilizado esta crisis mundial para promover sus ambiciones pol铆ticas, financieras y divisorias.Enfatizando que:
     
  • La comunidad educativa ha sufrido graves efectos por la COVID-19, con m谩s de 1500 millones de estudiantes, 63 millones de docentes y una gran cantidad de personal de apoyo escolar afectados por cuarentenas, confinamientos y cierres de escuelas;
     
  • Donde a煤n hay centros escolares abiertos, por ejemplo, en situaciones donde las escuelas han de estar a disposici贸n de los hijos de los trabajadores que prestan servicios esenciales de primera l铆nea y de los ni帽os vulnerables, o donde se presten servicios de nutrici贸n, entre otros, los estudiantes, los docentes y el personal de apoyo escolar deben recibir los equipos de protecci贸n personal adecuados para garantizar entornos seguros y saludables;
     
  • Los cierres de las escuelas tienden a reforzar las desigualdades y, aunque el uso de los medios digitales puede ayudar durante este per铆odo en algunos pa铆ses, a menudo ser谩n de menor valor para los estudiantes desfavorecidos y con necesidades especiales, entre otros, que necesitan mucha atenci贸n personal, consecuentemente incrementando la brecha digital;
     
  • En la mayor铆a de los pa铆ses a煤n no es posible impartir clases digitales debido a la falta de computadoras, Internet y plataformas en l铆nea, y, en algunos pa铆ses, el costo desorbitado de los planes de datos impide el acceso a las clases digitales;
     
  • Incluso los estudiantes con disponibilidad, competencias y cultura digitales, perder谩n la interacci贸n y las relaciones sociales tan valiosas con los docentes, otros profesionales de la educaci贸n y el resto del alumnado;
     
  • Los m茅todos alternativos de ense帽anza durante la crisis son 煤nicamente medidas temporales que no pueden sustituir la presencia f铆sica de los estudiantes;
     
  • Aunque, durante este tiempo, los docentes y el personal de apoyo escolar de algunos pa铆ses est谩n cobrando sus salarios y recibiendo compensaciones, ese no es el caso en muchas partes del mundo;
     
  • Las personas que ejercen una actividad laboral precaria e insegura, entre ellas, determinado personal de contingencia, docentes con contratos temporales, investigadores y auxiliares de docencia en la ense帽anza superior, docentes de la educaci贸n de la primera infancia y personal de apoyo escolar, son ahora a煤n m谩s vulnerables debido a la crisis;
     
  • Docentes y personal de apoyo escolar a menudo est谩n expuestos a un riesgo m谩s elevado de contraer la COVID-19 debido a su avanzada edad o a enfermedades subyacentes, las cuales pueden ponerlos en peligro si trabajan con otras personas o tienen contacto social de alguna otra forma;
     
  • Un criterio importante para evaluar el progreso, tanto en el transcurso como despu茅s de la pandemia, es la continuaci贸n y la aceleraci贸n de la labor para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, m谩s importantes que nunca debido a la crisis, en particular el objetivo 4 sobre la educaci贸n;
     
  • Para desarrollar buenas pol铆ticas, es crucial una investigaci贸n s贸lida, tanto por parte de la IE como de sus organizaciones miembros, que adem谩s puedan influir en el contenido y ayuden a recabar fondos para la investigaci贸n independiente por parte de terceros.
     
  • Todas las fuerzas democr谩ticas, sobre todo los sindicatos y especialmente los de la ense帽anza, que cumplen una funci贸n crucial en las escuelas y las comunidades, deber谩n salir en defensa de la democracia, especialmente en tiempos en que se pueda 鈥渄ejar de lado鈥 por motivo de la crisis.Pide a:
     
  • Las organizaciones internacionales y regionales que se coordinen y cooperen para abordar esta pandemia mundial con unas respuestas coherentes y eficaces;
     
  • Los gobiernos que movilicen todos los recursos humanos y m茅dicos para ayudar en materia sanitaria, incluida la salud mental, la asistencia y la solidaridad, a nivel internacional, nacional y regional;
     
  • Las instituciones financieras internacionales que hagan asequibles recursos monetarios para combatir la pandemia y sus efectos sin a帽adir requisitos da帽inos y/o perjudiciales ni condiciones onerosas;
     
  • Los gobiernos que garanticen,donde haya centros escolares abiertos para los hijos de los trabajadores esenciales o para los ni帽os vulnerables, o donde se presten servicios de nutrici贸n, entre otros, la protecci贸n de los docentes y el personal de apoyo escolar que participen;
     
  • Los gobiernos que, a la hora de afrontar el impacto social y econ贸mico de la pandemia, prioricen la protecci贸n de todos los trabajadores y sus familias, incluyendo sus salarios, ingresos y protecci贸n social;
     
  • Los gobiernos que consulten a los sindicatos de la educaci贸n acerca del proceso de cierre de las escuelas y la realizaci贸n de las actividades educativas reducidas y modificadas;
     
  • Los gobiernos que incluyan a los profesionales de la educaci贸n y sus sindicatos en la definici贸n de la estrategia y en el proceso de reapertura de las escuelas cuando termine la pandemia;
     
  • Los gobiernos que garanticen la disponibilidad de recursos, fiscales y humanos, una vez terminada la pandemia para procurar la plena recuperaci贸n de sus sistemas educativos;
     
  • Los gobiernos que cubran todos los puestos de docentes convocados pese al retroceso en la formaci贸n y la capacitaci贸n de los futuros docentes, para as铆 poder mantener un nivel alto de cualificaciones y requerimientos de la profesi贸n docente.
     
  • Los gobiernos que, en vista de la brecha digital existente, garanticen que los estudiantes no se vean desfavorecidos en pruebas y ex谩menes;
     
  • Los gobiernos que eviten convertir la desafortunada necesidad de depender de la educaci贸n digital y otros m茅todos de ense帽anza debido a la Covid-19 en una excusa o justificaci贸n para proporcionar una educaci贸n de calidad inferior en el futuro;
     
  • Los gobiernos que no ignoren ni pasen por alto los peligros de la digitalizaci贸n y la inteligencia artificial para las aulas y para la educaci贸n, as铆 como para la democracia, debido a pr谩cticas como la supervisi贸n y la violaci贸n de la privacidad, entre otras, tanto de los estudiantes como de sus familias;
     
  • Los gobiernos que hagan un esfuerzo extraordinario para proteger la salud y el bienestar de todas las personas y los grupos vulnerables de la poblaci贸n, entre ellos, las personas mayores, los refugiados, los migrantes, los pobres, los m谩s desfavorecidos, las personas con discapacidad, las mujeres, sobre todo la que sean cuidadoras o v铆ctimas de violencia de g茅nero, los pueblos ind铆genas, y otras personas excluidas;
     
  • Los gobiernos que garanticen mejoras en el alojamiento de los refugiados y los migrantes, en particular en situaci贸n de detenci贸n en campamentos y otras instalaciones similares, de modo que cumplan las normas de salud y seguridad;
     
  • Los gobiernos y los pol铆ticos que resistan y se opongan a los esfuerzos de aprovechar los temores y el p谩nico para beneficio personal o pol铆tico;
     
  • Los dirigentes pol铆ticos y dem谩s l铆deres que garanticen que el final de la pandemia no de lugar a la aplicaci贸n de medidas de austeridad que pongan en peligro los servicios p煤blicos
     
  • Los gobiernos que reconozcan que la solidaridad de la comunidad mundial es un prerrequisito para el progreso nacional y para superar futuras crisis;
     
  • Los gobiernos y los empleadores que reconozcan que los sindicatos son una pieza fundamental para el buen funcionamiento de la democracia y que el di谩logo social y el tripartidismo son claves para que la sociedad colabore eficazmente y resuelva los conflictos, especialmente en tiempos de crisis;
     
  • Los gobiernos y los empleadores que protejan los derechos y los medios de subsistencia de los educadores y el personal de apoyo escolar, y no utilicen la pandemia como raz贸n para eliminar o debilitar los convenios colectivos vigentes y negociados, cuando, de hecho, esta crisis est谩 demostrando la importancia de los convenios colectivos y la funci贸n que desempe帽a en el apoyo de los trabajadores y sus comunidades;
     
  • Los responsables de la formulaci贸n de pol铆ticas que pongan en marcha el equivalente global a un Plan Marshall a fin de crear las mejores condiciones posibles para una recuperaci贸n econ贸mica ambientalmente racional en el per铆odo que sigue a la crisis de la COVID-19.

 

 

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