Los evangélicos franceses denuncian el riesgo de la gestación subrogada ante la ONU

Protestante Digital / Foto: [link]Jonathan Borb [/link], Unsplash CC/

“Es una seria violación de los derechos de los niños”, ha señalado el Comité Evangélico de Francia para la Dignidad Humana.

El pasado mes de junio, el Comité Protestante Evangélico de Francia para la Dignidad Humana (CPDH, por sus siglas en francés) presentó un informe al Comité de los Derechos del Niño de la ONU sobre los riesgos que la gestación subrogada supone para los derechos de los niños. En un comunicado de prensa posterior, emitido el 13 de julio, los evangélicos han explicado que el documento es “una contribución a la revisión periódica de Francia sobre su cumplimiento de la Convención Internacional de los Derechos del Niño”.

El informe ha visto la luz tras la reanudación de las discusiones sobre el proyecto de ley de bioética en la Asamblea Nacional y que “aumentan el temor ante lo peor”, dicen desde el CPDH.

“La subrogación es parecida al tráfico humano a escala global”

El CPDH se muestra preocupado “sobre la trivialización y tolerancia de las prácticas de gestación subrogada en Francia, incluso cuando está estrictamente prohibida y es contraria a la Convención Internacional de los Derechos del Niño”. “Francia nunca condena a sus ciudadanos que van más allá de la ley para encargar un niño en el extranjero como un bien común”, añaden.

“Permitidnos recordar que la gestación subrogada es una seria violación de los derechos de los niños, parecida al tráfico de seres humanos a escala global, con implicaciones en el territorio francés, en particular debido a los recientes desarrollos en la jurisprudencia que autoriza la transcripción completa de los registros del estado vicil de los niños nacidos por subrogación en el extranjero”, dice el informe.

Según el CPDH, “el proyecto de revisar la ley de bioética organizando la procreación médicamente asistida para parejas femeninas, mujeres soleteras y para cualquiera, abre la vía para pedir un derecho general del niño”.

Por este motivo el CPDH “intenta denunciar estas prácticas ante la ONU, ya que los peligros para los niños son reales y el gobierno, el Parlamento y los tribunales parecen ignorar los derechos fundamentales de los niños”, dicen.

“El derecho a conocer a su padre y a su madre y a no ser vendidos”

El informe remarca que “esos derechos fundamentales” son “conocer al padre y a la madre, la preservación de la identidad propia y, sobre todo, el derecho a no ser vendido”. “De hecho, ¿qué interés puede tener un niño en ser encargado y luego vendido para satisfacer los deseos de los adultos? Los intereses de los niños deben permanecer superiores”, señalan desde el CPDH.

Ahora, dice el comité evangélico, esperan “que el Comité de los Derechos del Niño haga que el Estado francés rinda cuentas por sus fallos”.

Primer permiso de maternidad a un hombre en España

En España, este mes de julio el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha concedido por primera vez el permiso de maternidad a un hombre tras el nacimiento de su hijo por gestación subrogada y del que es el único progenitor ante la ley.

La institución jurídica se ha basado en el hecho de que el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos establece que la actuación del Estado tiene que favorecer el desarrollo del vínculo entre el niño y su familia, y que en los casos de gestación subrogada son los padres no biológicos los que prestan atención y cuidados y, por tanto, debe protegerse esa relación. 

Ucrania es uno de los principales países ‘proveedores’ donde se lleva a cabo la práctica de la gestación subrogada, a pesar de que también ha generado un debate más moral que político a nivel nacional. Una de las imágenes que han trascendido durante los últimos meses es la del salón de un hotel en Kiev lleno de incubadoras con bebés nacidos ‘por encargo’ previo.