La segunda ola de covid-19 extiende las restricciones a iglesias en Europa

Protestante Digital/Evangelical Focus /

Las restricciones van desde la prohibición de cultos comunitarios presenciales en Inglaterra o Francia a las reducciones de aforo y duración en países como España, Austria o Suiza.

La segunda ola de covid-19 golpea con dureza Europa, donde los contagios siguen aumentando, así como la ocupación de hospitales y los fallecimientos a causa del virus.

Esto está llevando a que más países estén tomando medidas más severas para reducir la expansión del virus, entre ellas restricciones para la práctica religiosa.

Inglaterra prohibe reunirse en el lugar de culto

En Inglaterra, el cierre dectretado a partir del 5 de noviembre prohíbe expresamente todos los servicios religiosos comunitarios. Se permitirá la “oración individual”, pero no las reuniones habituales.

Muchos líderes evangélicos han criticado las fuertes restricciones. Una primera carta abierta llamó al primer ministro Boris Johnson a entender que “el culto público de la iglesia cristiana es particularmente esencial para el bienestar de nuestra nación”. La misiva hace un llamado a “encontrar formas de proteger a aquellos que realmente son vulnerables al Covid-19 sin restricciones innecesarias y autoritarias”.

Esta semana, se envió al gobierno y a los miembros del Parlamento una segunda carta abierta firmada por más de 1.000 líderes cristianos. “Las iglesias han hecho todo lo posible para asegurarse de que no sea necesario suspender el culto nuevamente. (…) Asistir a la iglesia ahora presenta un riesgo muy bajo de transmitir el virus, mucho menor que muchas de las actividades que permanecerán abiertas durante el próximo cierre”, expresa la carta. “Es un asunto de gran angustia para nosotros y para el pueblo cristiano que el gobierno de la nación que amamos prohiba reunirnos para adorar al Dios que reclama nuestra más alta lealtad; especialmente cuando esto se ha hecho sin razones claras de por qué es necesario”.

Los obispos anglicanos también han lamentado que el gobierno no les consultó sobre lo anunciado, pero llamó a convertir la falta de reuniones en la iglesia en un “mes de oración”, y una oportunidad para volver a “las disciplinas espirituales fundamentales que dan forma a nuestra vida cristiana”.

Además, setenta líderes de la iglesia firmaron una carta de “acción previa” diciendo que emprenderán acciones legales para derrocar la prohibición de las reuniones en la iglesia.

En Gales, algunos líderes evangélicos dijeron que el llamado “bloqueo de cortafuegos” ordenado por las autoridades regionales (que prohíbe las reuniones de la iglesia durante tres domingos consecutivos, entre otras restricciones) era una “interferencia extrema” en la libertad de pensamiento, conciencia y religión.

La Alianza Evangélica de Reino Unido publicó un artículo de análisis en su sitio web el 2 de noviembre, diciendo que “la ausencia de evidencia presentada de que las iglesias – o cualquier otro lugar de culto – sean fuentes de transmisión comunitaria hace que su cierre sea más difícil de escuchar”. La EAUK “pedirá al Gobierno que proporcione pruebas que confirmen cómo el cierre de las iglesias ayudará a detener la propagación del virus”.

La mayoría de estas evaluaciones críticas de las decisiones del gobierno incluyeron gratitud a los trabajadores de los servicios de salud y un compromiso claro de continuar siguiendo las medidas recomendadas de higiene y distanciamiento social.

En Escocia e Irlanda del Norte, no se ha requerido que las iglesias cierren.

Francia también prohibe las reuniones presenciales

Se permitirá que un máximo de 20 personas se reúnan en los lugares de culto en Francia, pero solo por “razones técnicas” como “preparar y transmitir servicios en Internet”, dijo el Consejo Nacional de Cristianos Evangélicos (CNEF).

Los edificios de la iglesia pueden permanecer abiertos, pero solo para matrimonios (límite: 6 asistentes) y funerales (límite: 30 asistentes).

“La CNEF es consciente de las dificultades que surgen de estos meses de crisis de salud en la vida de iglesias y obras. Juntos creemos que nuestro Dios nos apoyará moral y espiritualmente durante las próximas semanas”, dijo el cuerpo evangélico, citando Isaías 30:15. “Creemos que el mensaje de salvación en Cristo es tanto más relevante: que brille con nuestras acciones y palabras”. 

Fuertes restricciones en Suiza

En Suiza, las reuniones en los lugares de culto están ahora limitadas a un máximo de 50 personas, pero los cantones regionales han utilizado su capacidad para reducir aún más este número. La ciudad capital, Berna y su región, solo permitirán reuniones religiosas de 15 personas, y Valais reduce esta cifra a 10 asistentes.

La Alianza Evangélica Suiza alentó a las iglesias a responder a “las muchas inseguridades” con un “enfoque esperanzador”. Las restricciones son “dolorosas” y tendrán un impacto en la ciudadanía, pero el cuerpo evangélico no las ve como “una reducción inadmisible de la libertad religiosa”.

Junto con la federación de iglesias libres, la Alianza realizó una encuesta “Iglesia y Coronavirus” en la que encontraron que las iglesias buscan “encontrar un buen equilibrio entre reuniones en línea y grupos pequeños”, la “creación de espacios para que la gente exprese su lamento, miedos y tristezas” y las “discusiones internas en las iglesias sobre el futuro”.

Medidas menos drásticas en Alemania, Austria y España

En Alemania, las nuevas restricciones de cierre anunciadas por la canciller Angela Merkel el 29 de octubre no cambian la situación de las iglesias. Los lugares de culto permanecerán abiertos y los grupos religiosos decidirán por sí mismos si toman más medidas para reducir el riesgo de contagio.

También en Austria, la situación no cambia mucho para los lugares de culto. A las medidas generales de lavado de manos y uso de mascarillas se suma la necesidad de respetar el distanciamiento social de 1,5 metros dentro de los edificios.

España fue uno de los países europeos con mayores restricciones de movilidad en el primer bloqueo. Pero como se anunció un segundo estado de alarma en octubre, ahora son las Comunidades Autónomas las que tienen el poder de implementar restricciones. Se ha permitido que las iglesias permanezcan abiertas con un máximo del 50% o 33% de su capacidad, dependiendo de la region. Solo en algunas regiones concretas como Aragón se ha prohibido cantar.

En Italia y Portugal, las nuevas recomendaciones del gobierno de momento no están cambiando la situación de las iglesias.