“Estuve muerta, pero el Señor me dijo: tienes que regresar”

Róger Murillo/ periodicomaranata.com/

Roxana Miranda, tiene 21 años de servir a Dios en diversos grupos de apoyo, primero comenzó en el Hospital San Juan de Dios y en la actualidad lo hace en el Calderón Guardia (Costa Rica).

Pero su interés en visitar los enfermos de centros hospitalarios, viene desde hace dos décadas cuando en medio de un embarazo de alto riesgo, llamado ectópico, donde los médicos optaron por salvarla a ella, aunque no pudieron hacer lo mismo con su bebé.

El embarazo ectópico (o embarazo extrauterino), es cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, especialmente en la trompa de Falopio.

“En realidad hubo un momento en que no solo mi hijo había partido, sino que también yo. Recuerdo que me vi en la presencia de Dios, mi hijito estaba en los brazos del Señor y Él me volvió a ver y me dijo, tienes que regresar, no es tu tiempo todavía”, afirma doña Roxana.

Dice que ella no era cristiana, pero que después de esa experiencia, entregó su vida a Jesucristo y desde entonces decidió servirle, visitando enfermos.

“A mi me hicieron una transfusión de sangre completa y en ese proceso fue que, según los médicos, yo estuve sin vida por un corto lapso, pero luego volví. Yo recuerdo que allá en la presencia de Dios, el Señor me dijo busca a Nena y ella te hablará de mi. Ella (Nena) es una vecina cristiana, a la cual yo busqué, cuando regresé a la casa”, comentó doña Roxana a periodicomaranata.com.

También testificó, que un mes después de su salida del hospital, tuvo una leucemia linfoblástica, pero que Dios la sanó de ese cáncer.

Ella dijo, que ha tenido muchas revelaciones del Señor y suficientes experiencias de sanidades y milagros, como para escribir un libro, proyecto que va muy avanzado, de hecho, ya tiene el nombre, se llamará “Corona Real”.