Eutanasia para niños : el gran debate en Colombia

Fuente: Actuall / Madrid /

El debate sobre la eutanasia ha resurgido con fuerza en Colombia en los últimos días, con motivo de una resolución de la Corte Constitucional en la que tutela el “derecho a morir” de un niño de 13 años, aquejado con una parálisis cerebral severa.

El caso fue promovido ante la Corte por los padres del menor, que murió antes de que el alto tribunal dictase sentencia. Aun así, la resolución ha sentado jurisprudencia sobre el acceso de niños y adolescentes a la llamada “muerte digna” mediante la práctica de la eutanasia y el suicidio asistido.

La Corte Constitucional pide al Ministerio de Salud del Gobierno presidido por Juan Manuel Santos que, en el plazo de cuatro meses, presente una nueva norma sobre el “derecho fundamental de la muerte digna de menores de edad”, ya que, a juicio de los magistrados, existe un vacío legal en un país donde la eutanasia está regulada para mayores de edad.

El Tribunal indica algunas pautas de la futura regulación de la eutanasia en menores de edad: “El paciente debe encontrarse en fase terminal”. También debe haber “expresado consentimiento de manera libre e inequívoca […] cuando su desarrollo se lo permita. Y, si los menores de edad no pueden hacerlo, se evaluará el consentimiento sustituto de una manera estricta”. 

En 2015, cuando se aprobó la práctica de la eutanasia para mayores de edad, la Iglesia colombiana denunció la catalogación de la eutanasia como un derecho fundamental, y señaló que la “eutanasia directa constituye un grave atentado contra la dignidad del enfermo”. Ahora, con ocasión de la resolución de la Corte Constitucional sobre la eutanasia en niños, los obispos colombianos se han pronunciado, diciendo que la decisión judicial es “una grave violación de la dignidad de las personas”.

El debate sobre la eutanasia se ha instalado en Colombia, y pronto se abrirá también en otros países de la región. En Europa, España es la próxima democracia que lo tiene en agenda, con un proyecto de ley de Ciudadanos y una promesa electoral del PSOE de legalizar esta práctica. Ni siquiera el ejemplo de la pendiente resbaladiza a la que ha llevado la práctica de la eutanasia en Holanda, donde ya es posible quitar la vida legalmente a niños, discapacitados y personas que, simplemente, se declaran cansadas de vivir, parece disuadir a los países occidentales de abrazar cada vez más mandatos de una civilización de la muerte.