OPINIÓN

Voto inmigrante en los nuevos escenarios electorales

Isaac Hernández / Comunicación & Marketing Político /

El voto inmigrante en las citas electorales puede cambiar el espectro político de cualquier país o región. Durante los últimos años la llegada de venezolanos a España ha ido creciendo sin parar. Esto hace que en comunidades como Madrid o Canarias el panorama electoral pueda tener grandes cambios de cara a las próximas elecciones municipales en 2023.

El marketing político actual y los análisis de intención de voto inmigrante, serán más que nunca elementos indispensables para la estrategia electoral de los partidos políticos, al menos para aquellos que quieran seguir en primera línea de batalla.

El éxodo de la gente de Venezuela tiene como claro destino España, multiplicando por cinco la cantidad de gente que ha llegado desde que Nicolás Maduro llegara al poder, de esto hace ya más de cinco años.

Según cifras del INE actualmente residen en España más de 150.000 habitantes procedentes de la República Bolivariana y nacionalizados. Honduras también es otro núcleo fuerte de inmigración que va llegando frecuentemente, o el caso de Marruecos con más de 800.000 personas empadronadas según indica el INE.

Canarias y Madrid cuentan con las comunidades más numerosas de personas venezolanas nacionalizadas, dos destinos asociados al empleo y a las raíces familiares. No obstante, muchas comunidades cuentan desde hace años con personas provenientes de gran cantidad de países, sobretodo de América Latina y Europa.

El voto inmigrante

Pero no solo Venezuela va a estar presente en el escenario electoral del próximo 2023. Otros países como Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, México, la propia Honduras, Nicaragua, El Salvador, realmente todos los países de Latinoamérica también jugaran un papel importante a la hora de entregar el voto.

Incluso poblaciones y nacionalidades provenientes del Este de Europa, Asia, África y otros han ido regularizando su situación para tener su derecho a participar en las urnas y eso hace que cambie mucho el enfoque político de los partidos y candidatos para conquistar el voto “extranjero”.

El incremento del número venezolanos supera y por mucho al resto de nacionalidades, en segundo lugar el incremento mayor lo tiene el pueblo británico con el 6,1% más respecto a 2019.

En cuanto al voto inmigrante los datos son revisados y publicados frecuentemente por el Observatorio Permanente de la Inmigración en España. Nos informan también de un incremento considerable de colombianos, con el 3,2%, pasando los 135.000, y por último un ligero descenso de ecuatorianos, por debajo de los 148.000 residentes.

El 73 por ciento de los extranjeros que viven actualmente y de manera legal en España no tiene derecho a votar.

Estados Unidos ya tiene experiencia y popularidad en este tipo de campañas, el marketing político lo llevan haciendo muchos años. En España aún estamos en pañales a la hora de dirigirnos a buscar y solicitar un voto electoral y popular que no fuera el nativo y esto cambia absolutamente todo.

Si ya de por si las necesidades de un ciudadano de una comunidad o zona eran totalmente diferentes, ahora hay que sumar un nuevo componente y factor, los miles y miles de personas que, sin haber nacido en España, podrán decidir a quién dar su confianza. Otras culturas, otros formatos de una sociedad más plural, unos hábitos de consumo que para nada se parecen con los que conocíamos de antaño, ahí el voto extranjero será decisivo.

Nuevas formas de hacer política, el marketing electoral

Este nuevo paradigma ocurre en muchos países y lugares donde la democracia permite la participación abierta en las urnas, es cuestión de integrar ideas, encontrar puntos en común y porque no, de buscar entre todos la mejor calidad de vida posible para el pueblo.

La diferencia con países más acostumbrados a este contexto político está en lo asumido por parte de la sociedad en donde se da esta situación. Es realmente el resultado de la globalización social y política, del acceso al derecho a un voto en las urnas más descentralizado que nunca, el voto inmigrante ocupa un nuevo rol en la sociedad.

Rumanía está en la primera posición del mercado electoral inmigrante en España con más de 1.000.000 de residentes.

El cartel político precisa de candidatos que sean capaces de segmentar su mensaje adaptándolo a los nuevos tiempos.

Se requiere además de la urgente necesidad de hacer llegar su producto político al mercado electoral usando técnicas y canales de comunicación para que el marketing político digital y tradicional trabajen al unísono. El elector está esperando a ver qué le ofrecen en su ciudad, en su idioma, en su comunidad, quiere un mayor bienestar.

Aquel dirigente político que analice bien al electorado, defina lo más detalladamente posible su oferta política y mida bien los tiempos de campaña electoral, tendrá ante sí una oportunidad inmejorable de ganar elecciones. Para captar el voto inmigrante ya no vale café con leche para todos, ni frijoles tampoco.

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