OPINI脫N

Sobre la apertura de templos y locales de culto en medio del COVID-19

Pastor Juan Luis Calvo Calder贸n/ Foto con fines ilustrativos /

I-.  CONSIDERACIONES GENERALES.

La apertura de nuestros Templos y Locales de Culto, no debe ser motivada por causas materiales y sentimentales, por ejemplo, el dinero (la falta de este), ni por la urgencia de reunir a la feligres铆a por la costumbre religiosa de estar en los templos, ni por el sentimiento rom谩ntico de volvernos a ver, saludarnos, abrazarnos, o siquiera por la vanidad que pudiera provocar ver un auditorio lleno de feligreses.

En lo personal, soy de los que creen en las hip贸tesis conspirativas, al extremo de considerar que esta pandemia no naci贸 de la casualidad, sino que fue provocada, en un esfuerzo del misterio de la iniquidad por sentar las bases para la aparici贸n del hombre de pecado, del hijo de perdici贸n. 

Hay inmensos capitales econ贸micos tambi茅n detr谩s de todo esto, que sabr谩n sacar provecho de las condiciones anormales provocadas por la pandemia. 

Existen organizaciones que, debiendo ser cient铆ficas, t茅cnicas, se han politizado tanto, verbi gracia (OMS), que con solo una orden, logr贸 confinarnos a todos dentro de nuestras casas y pr谩cticamente quebrar financieramente grandes emporios comerciales y econ贸micos, tales como, pero no limitados a cadenas hoteleras, l铆neas a茅reas, la industria burs谩til, la industria petrolera, la automovil铆stica, etc y con mucho mayor raz贸n, empresas m谩s peque帽as y ni qu茅 decir, de todo el comercio informal.

En los Estados totalitarios, especialmente de corte marxista, el poder de los dictadores se ha acentuado exageradamente:  En Filipinas el gobernante orden贸 matar a quien no se sujetara a las medidas restrictivas; similar en China, Corea del Norte, Venezuela, Nicaragua, M茅xico, etc, cuyos gobiernos se han solidificado a prop贸sito de que las medidas de salubridad p煤blica impulsadas por el Covid-19, impiden las aglomeraciones y consecuentemente, se anula el poder de la oposici贸n, dada la imposibilidad de organizar las acostumbradas marchas contra las dictaduras; curiosamente, el virus sali贸 de un pa铆s comunista, que no fue mayormente afectado, ni Corea del Norte, ni Rusia; pero s铆, las grandes econom铆as occidentales, orientadas al capitalismo.

En Costa Rica la emergencia provocada por el Covid-19 le ha lavado y salvado la imagen a los actuales detentadores del poder, pero tambi茅n le ha proporcionado poderes inimaginables al Ejecutivo, transitando este muy cerca de los l铆mites constitucionalmente permitidos; incluso el Poder Legislativo se ha plegado a sus solicitudes sin mayor escrutinio, la Contralor铆a General de la Rep煤blica le ha aflojado los controles y el Poder Judicial se le ha mantenido al margen, aunque se hayan dado eventuales abusos.

Ejemplo de ello es que nunca antes la Polic铆a Civil y la Polic铆a de Tr谩nsito han sido investidas de tanto poder sancionatorio como hoy d铆a, lo cual en algunos casos les ha hecho conducirse en atropello de los derechos ciudadanos, por ejemplo, aquel panadero que fue sancionado con un parte y secuestrado su veh铆culo, diez minutos antes de las cinco de la ma帽ana, cuando se dirig铆a a su trabajo, por circular en horario de restricci贸n vehicular, sanci贸n totalmente desproporcionada y carente de sentido com煤n; se podr谩 explorar otros casos.  Y qu茅 podemos decir de la 鈥減rensa oficialista鈥 La Naci贸n y Canal 7, Semanario Universidad y Canal Trece, siempre d谩ndole brillo al inquilino de Zapote y la concomitante y consecuente anulaci贸n de la prensa cr铆tica, cuando en las 鈥渃onferencias de prensa鈥, -propaganda gubernamental del medio d铆a-, no pueden preguntar, repreguntar, encarar a los panelistas, pues sus preguntas deben llegar digitalmente a un centro de preguntas, que termina filtr谩ndolas o ley茅ndolas en tono diferente al que pretendi贸 el entrevistador.

Simult谩neamente, la oposici贸n, los analistas, los cr铆ticos, las organizaciones de la sociedad civil, sensibilizados por las circunstancias pand茅micas, han alivianado su examen de la actuaci贸n gubernamental, mientras estos siguen sacando adelante su agenda de odio al cristianismo, que incluye, entre otros temas, la cultura de la muerte: (eugenesia, aborto, pastilla del d铆a despu茅s, fertilizaci贸n in vitro, norma t茅cnica para el aborto terap茅utico, etc), la subcultura sodomita, el espiar a sus ciudadanos y la profundizaci贸n de la corrupci贸n: millones de d贸lares para traer la 鈥渄onaci贸n china鈥, la promoci贸n de un tren el茅ctrico que pretende empoderar a la esposa del arrendatario de la Casa Presidencial, el rechazo ad portas del canal interoce谩nico, que podr铆a desarrollar la zona norte del pa铆s y ambos litorales, el mill贸n de d贸lares para el supuesto desarrollo de las pruebas del covid-19, la expresa intenci贸n de terminar de quebrar la CCSS o ponerla en v铆as de privatizaci贸n y un sin fin de actuaciones vestidas de honradez, en tiempos donde los controles se han laxado.

En este estado de acontecimientos, debo declararme totalmente desconfiado en todo y con todos, pero particularmente con quienes actualmente ejercen el poder pol铆tico; ello es as铆, en el tanto que conozco cual es la plataforma o el acervo ideol贸gico que sostiene el actual [鈥渄es鈥漖 gobierno.

Dado lo anterior, personalmente considero que la Iglesia (nuestros Templos y Locales de Culto), deben ser los 煤ltimos espacios en ser abiertos al p煤blico, el 煤ltimo grupo social en volver a reunirse presencial y p煤blicamente; aqu铆 mis razones:

a-. Mucho se dice que el virus debe afectar al setenta o m谩s por ciento de la poblaci贸n, lo cual no ha sucedido en nuestro pa铆s de manera precipitada e intempestiva, gracias al Se帽or y por nuestras oraciones, as铆 como por las recomendaciones del Ministerio de Salud.  Sin embargo, los especialistas afirman que esto debe y va a suceder.

b-. El Estado ha insistido en que ir谩 normalizando paulatinamente todas las actividades en el pa铆s, pero que, si se da un crecimiento exponencial de contagios, -lo cual previsiblemente esperan-, se volver谩 al endurecimiento de las medidas restrictivas

c-. Costa Rica no ha sufrido todav铆a lo que los especialistas denominan la 鈥渋nmunidad del reba帽o鈥, evitada por el confinamiento obligatorio del 鈥淨UEDATE EN CASA鈥. 

Esta inmunizaci贸n se da por vacunaci贸n generalizada, (hoy ausente para el Covid-19), o por el mecanismo de infectaci贸n masiva, que hace que en adelante, el virus no encuentre f谩cilmente a qui茅n infectar.

d-. La posibilidad de aperturar nuestros Templos y Locales de Culto a la brevedad, y reiniciar actividades c煤lticas -precipitadamente-, no garantiza que los miembros vayan a llegar a la Iglesia ipso facto:  muchos todav铆a tendr谩n temor, otros estar谩n atravesando serios problemas econ贸micos, otros andar谩n buscando trabajo, otros resolviendo la 鈥渙peraci贸n arroz y frijoles鈥, y todos, apenas incorpor谩ndose a sus actividades seculares normales, con el riesgo de infectarse del Covid-19 y a los suyos y por extensi贸n, a los congregados en alg煤n Templo. 

Se perder谩 el impacto que el evangelio est谩 teniendo actualmente por las casas, dadas las transmisiones en l铆nea, salvo para aquellas Iglesias que tienen la capacidad de reunirse en el Templo y simult谩neamente transmitir su servicio en l铆nea.

e-. Abrir nuestros Templos y Locales de Culto en las actuales circunstancias ser铆a solamente para que los asistentes escuchen el Mensaje de la Palabra del Se帽or, los anuncios y depositen sus diezmos y sus ofrendas.

Lo anterior, en raz贸n de que no podemos, ni debemos verbalizar en conjunto o colectivamente, (es decir no se pueden cantar alabanzas congregacionalmente, ni orar en voz alta los asistentes, etc), dado el riesgo de contagios por la normal emisi贸n de saliva al hablar, cantar o gritar.  No obstante, hoy podemos hacer todo eso, en la transmisi贸n de nuestros cultos.

f-. Aplicando sabidur铆a, pienso que deber铆amos esperar que otras actividades se vayan desarrollando y ver el comportamiento del virus en la sociedad: Cines, teatros, gimnasios, f煤tbol, restaurantes, centros de diversi贸n, piscinas, playas, Parques Nacionales, centros educativos, mercados, etc.

Si se diera contagio exponencial, nosotros no tendr铆amos una 鈥渟alida en falso鈥, es decir, uno o dos cultos y de nuevo todos para las casas, e ir铆amos, posteriormente, a la segura en nuestra reapertura.

g-. No quiero imaginar qu茅 har铆a la prensa, la sociedad y el mismo gobierno, si una comunidad de fe resulta contagiada en un culto y si muriera alg煤n asistente a ese servicio:  De seguro nos caer铆an encima todos con el 谩nimo de destruir el cristianismo y la misma comunidad donde est茅 ubicado el Templo se encargar铆a de extinguirlo, -cuidado sino quemarlo-, convirti茅ndose en la 鈥渕uerte social鈥 de esa Iglesia Local. 

h-. Sabidur铆a ante todo adquiere sabidur铆a, y sobre todas tus posesiones, adquiere inteligencia, (Proverbios 4.7).

II-. MIS RECOMENDACIONES.

Procedo a esgrimir consideraciones m谩s puntuales, que bien pueden ser adjetivadas como mis recomendaciones para normalizaci贸n en la apertura de nuestros Templos y Locales de Culto.

1-. Que la Iglesia Evang茅lica sea el 煤ltimo grupo social en empezar a normalizar el ejercicio de sus actividades, sobre todo en relaci贸n con los servicios c煤lticos p煤blicos y presenciales, una vez se tenga m谩s claro el comportamiento de la pandemia en el resto de la sociedad.

2-  Que la normalizaci贸n se d茅 muy paulatinamente:  En un primer esquema sin cultos ni reuniones de grupos o de ning煤n otro tipo entre semana, en todo caso el actual horario de restricci贸n vehicular lo impedir铆a, y aunque se permita, me parece no debemos aperturar entre semana; lo cual equivale a decir, que al principio de la normalizaci贸n solo nos reuniremos los domingos.

3-. Que los Templos, Auditorios, Salones o Locales de Culto, se utilicen a la mitad de su capacidad o aforo, lo cual debe hacerse efectivamente, es decir, que los pastores sean responsables de colocar solamente la mitad de los asientos o un cuarenta por ciento de ellos en su local.

4-. Que los servicios tengan una duraci贸n no mayor de setenta minutos (Si se canta, que sea solo el grupo musical, -alejado de la primera fila de asientos lo suficiente-, y los dem谩s asistentes solamente acompa帽en con sus palmas, y a lo sumo dos cantos).

Que el mensaje de la Palabra del Se帽or tenga una duraci贸n no superior a los cuarenta y cinco minutos, y que el ministro de la Palabra est茅 igualmente con la distancia recomendada en relaci贸n con la primera fila de asientos.  Los restantes minutos sirvan para orar por las necesidades de los asistentes, las de la Iglesia como organizaci贸n, ministrar las ofrendas y despedirse; en todo momento sin contacto f铆sico.

5-.  En los casos en que la asistencia dominical de una congregaci贸n sea en membres铆a superior a la cantidad de asientos colocados, que la Pastoral organice la log铆stica de distribuci贸n de la membres铆a en cada culto, por ejemplo, como se compra una entrada al cine, al estadio, al teatro, etc, y que se hagan tantos servicios como sea necesario, procurando que entre la salida de un servicio y la entrada de otro, haya al menos veinte minutos de distancia, a fin de no provocar aglomeraciones.

6-. Tanto al ingreso como a la salida del servicio, se haga en fila, -no aglomeradamente-, y guardando la distancia recomendada.

7-.  Que mientras la normalizaci贸n paulatina de los servicios se est茅 dando, no haya impartici贸n de la Escuela B铆blica para Ni帽os, dado que ellos no entender谩n a cabalidad las recomendaciones de salud p煤blica por aplicar, lo cual significa que la familia completa estar谩 en el auditorio principal juntos.

8-. Prohibici贸n total de ventas de alimentos preparados, ni siquiera organizar comedores gratuitos, ni repartir meriendas; tampoco organizar fiestas de cualquier naturaleza.

9-.Que no se ministre la Cena del Se帽or, salvo que los panes puedan servirse individualmente envueltos y las copas estar ubicadas en una superficie que permita que un asistente al obtenerla, no tocar谩 ni rosar谩 las dem谩s que est茅n alrededor.

10-Poner en pr谩ctica todas las recomendaciones de salud ya consabidas.

Espero estas consideraciones, sirvan como insumo para provocar un di谩logo constructivo en el deseo de volver a reunirnos presencialmente. 隆Bendiciones!

 (Los comentarios y opiniones, son propios de las personas que los escriben y no necesariamente representan el pensamiento de este medio).

 

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