Un edificio en Berlín para promover el ecumenismo entre cristianos, musulmanes y judíos

Protestante Digital / Evangelical Focus /

La ‘Casa del Único’ proyectada en Berlín será una gran edificio donde judíos, musulmanes y cristianos tendrán un lugar común para alabar conjuntamente. Según los líderes del proyecto, el objetivo es “hacer tangible que las religiones pueden ser un activo, estableciendo un modelo de coexistencia pacífica opuesto a todas las atrocidades cometidas en el nombre de la religión”.

El proyecto ecuménico no solo ha recibido el apoyo de donantes personales y empresas privadas de varios países, sino que ha sido promovido por los ministerios del Interior y Medio Ambiente del gobierno alemán con 10 millones de euros. Otros patrocinadores son la ciudad de Berlín, el programa universitario Erasmus+ de la Unión Europea y otras instituciones públicas, think tanks y fundaciones.

Una vez terminado, el edificio contará con una iglesia, una sinagoga y una mezquita, todas comunicadas por una sala central. Ahora se ha constituido la junta, con una fuerte presencia de políticos. Entre ellos se encuentran el actual alcalde de Berlín, Michael Müller, el expresidente federal de Alemania, Christian Wulff, y el director de Autopistas Federales de Alemania, Gunther Adler. Teólogos y líderes de las tres religiones también están representados en este “proyecto interreligioso”.

Las primeras actividades serán un encuentro interreligioso de oración por la paz y un taller online con líderes de iniciativas ecuménicas similares en otras partes de Alemania y Suiza.

Una actividad con íderes de la plataforma que pretende unir a las tres religiones.

Según Wulff, “la ‘Casa del Único’ ofrece condiciones singulares para el diálogo”. El miembro de la junta también se ha referido a la encíclica recientemente publicada por el Papa Francisco Fratelli Tutti, en la que, ha señalado, “el Papa Francisco dio a entender que Dios ama a cada persona, sin importar la religión a la que pertenezca”.

“Queremos mostrar que la fe no divide a judíos, cristianos y musulmanes, sino que los reconcilia”, dice el obispo Markus Dröge, embajador del proyecto. El jugador de baloncesto y también embajador del proyecto, Enes Kanter ha manifestado que “todos creemos en un mismo Dios, un solo Dios”. “Necesitamos dejar nuestras diferencias sobre la mesa y tratar de encontrar lo que tenemos en común. Así es como podemos aprender unos de otros”, ha dicho. 

El proyecto buscará tener “un papel formativo en nuestra sociedad, en las familias, las escuelas y las empresas, ya no solo de una o dos religiones, como ha sido costumbre durante siglos, sino en una mayor diversidad”.