Trump usa a la Fiscalía para intentar invalidar el resultado de las elecciones en EE.UU.

David Alandete /ABC / Foto: AFP /

 El fiscal general ordena al ministerio público que haga caso a las quejas del presidente, lo que desata la dimisión del responsable de delitos electorales.

Donald Trump ha comenzado a movilizar los recursos del gobierno federal de Estados Unidos para tratar de invalidar los resultados de las elecciones de hace una semana. El fiscal general, William Barr, que también ejerce de ministro de Justicia, ha ordenado al ministerio público que investigue con los recursos a su alcance si se ha producido fraude en la votación del 3 de noviembre, algo que mantiene el presidente y por lo que ha presentado ya demandas en estados que ha ganado Joe Biden, como Míchigan, Wisconsin, Pensilvania o Georgia.

Barr escribió el lunes una misiva a los fiscales dándoles luz verde para investigar «acusaciones sustanciales de irregularidades en la tabulación de votos y en las votaciones» antes de que se certifiquen los resultados de las elecciones presidenciales en sus diferentes jurisdicciones. El fiscal general admite en la misiva que este es un movimiento sin precedentes, pero afirma que en este momento el ministerio público no puede actuar de forma «pasiva y lenta».

Los resultados deben quedar certificados en los próximos días, pero aun están contando votos en Georgia, Arizona y Carolina del Norte, entre otros. El nuevo presidente toma posesión del cargo el 20 de enero.

Pocas horas después de que Barr enviara su misiva, el funcionario del departamento de justicia que supervisa las investigaciones de fraude electoral, Richard Pilger, dimitió en señal de protesta. En un correo, Pilger dijo que no está de acuerdo con este ataque de Barr contra «el principio de no interferencia en las investigaciones de fraude en las papeletas electorales en el período anterior a que las elecciones sean certificadas y no hayan sido impugnadas».

El líder republicano del Senado defiende a Trump

Antes de hacer su anuncio, Barr se vio en Washington con el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, quien también dijo el lunes que el presidente Trump tiene el derecho de que se investiguen todas sus denuncias de fraude, aunque de momento las pruebas son pocas y no bastarían para cambiar el resultado en todos los estados que necesita para imponerse a Biden en el recuento final.

Barr lleva en el cargo desde principios de 2019. Como fiscal general se ha ganado la fama de una lealtad inquebrantable a Trump. Ha movilizado en varias ocasiones recursos del ministerio público para defender a Trump incluso ante demandas sobre hechos acaecidos antes de que llegara a la Casa Blanca, como una acusación de agresión sexual aun no resuelta que ha desencadenado una demanda de difamación.

La campaña de Trump ha fichado paralelamente a un equipo de abogados para impugnar los resultados, pero esos servicios son caros. En varios correos, el presidente ha pedido donaciones par pagar a los letrados, y para liquidar la deuda que tiene pendiente tras la campaña.