Se puede florecer en el desierto: mensaje de Tabernáculos 2019

Róger Murillo-periodicomaranata.com/ Fotos: Adina Hernández/

El congreso internacional “Tabernáculos 2019”, realizado del 12 al 14 de diciembre en Costa Rica, tuvo un mensaje que fue el común denominador en las enseñanzas de los diferentes ministerios y es que espiritualmente se puede florecer en el desierto, tal como lo ha hecho en lo natural, el pueblo de Israel en la actualidad.

El ciclo de ministraciones comenzó el jueves 12 de diciembre en horas de la noche con una conferencia para hombres que estuvo a cargo de Marco Duffó, de Perú, la cual se efectuó en la iglesia Lirio de Los Valles, de Miramar, Puntarenas.

La danzarinas de la Catedral del Espíritu Santo, iniciaron el programa ee forma oficial.

Para el viernes 13 a las 10 de la mañana, en el salón “El Roble”, del Hotel Fiesta, el apóstol Leonardo Martínez, de Honduras, presentó una conferencia para líderes del Ministerio Olivos Verdes Internacional.

La actividad se hizo en este lugar, en virtud de que casi todos los ministerios estaban hospedados en dicho hotel.

Durante esta reunión, se hizo presente René González, quien entonó la canción “La fe”, que fue de mucha bendición. También, el obispo Marcelino Benitez, de México, pasó a saludar al cuerpo ministerial.

El salmista René González, tuvo a su cargo el Concierto de Exaltación.

Ese mismo día, pero en horas de la noche, se realizó el tradicional Concierto de Exaltación a Dios, el cual le correspondió al salmista y pastor puertorriqueño René González.

El sábado 14, en horas de la mañana, después de un tiempo de adoración y artes, González cantó algunas canciones y tuvo una corta enseñanza, ya que debía regresarse a su natal Puerto Rico.

Posteriormente participaron en calidad de conferencistas, Sergio Alfaro, de Chile y Manuel Lauriño, de España.

Los pastores Jorge Luis y Emilia Soto, escuchando una de las charlas.

Resumen de las conferencias del sábado

René González, antes de tener su predicación, recalcó que, pese a sus 19 años de experiencia pastoral, cada vez que viene a la Catedral del Espíritu Santo, se va inspirado para su país, al ver tanta excelencia en la organización.  “En cada ocasión que vengo, digo….vaya me falta mucho todavía”, expresó.

Posteriormente agregó “ voy a cantar, porque creo que eso es lo mejor que hago, bueno pienso yo…”

Después de varias alabanzas, comenzó su tema hablando de la necesidad de aprender a esperar.

Mujeres de todas las edades, participan en Tabernáculos.

“Nuestro tiempo no domina a Dios, no podemos doblar el brazo del Señor para que haga lo que queremos y en el momento que según nosotros, lo necesitamos. Es mejor ajustarse a la agenda de Dios, eso es más beneficioso, sino entraremos en desesperación y resentimiento. Cuando aprendemos a esperar, seremos bendecidos, porque a veces no recibimos, porque no estamos listos”, enfatizó este pastor.

El grupo musical lleva la pauta de la adoración y la alabanza en cada congreso.

González habló también de aquellas personas que, por falta de madurez, no consultan sus sueños y anhelos, haciendo ellos mismos sus propias interpretaciones, sin sujetarse a nadie, caminando por la vida como llaneros solitarios.

“Sufren ellos, pero también sus familias y todo su entorno, porque en la obra de Dios todo está sujeto a un Kairós, que es el tiempo exacto de Dios. No debemos presionar, porque no ganaremos nada, solo dejemos que el Señor interrumpa nuestra agenda cuando Él lo considere pertinente”, dijo René.

Música, coros, danzas y distintas coreografías, fueron parte de Tabernáculos 2019.

También agregó, que el hecho que no haya llegado nuestra petición, no quiere decir que no se ha emitido la respuesta desde el Cielo, porque a veces, Dios solo está esperando una mayor madurez de parte nuestra, para enviar a un ángel que quizá anda en su mano la lista de ‘entregas’.

“Pero mientras clamamos, debemos mostrar una sincronía entre nuestra declaración de fe y las obras, porque una fe sin obras está muerta, es solo una fantasía,  mostremos una evidencia de nuestra fe”, enfatizó.

Al referirse a la palabra enviada por Jesús a Lázaro de que saliera, dijo que es lamentable que haya muertos que escuchan su voz y respondan, mientras que hay algunos que estando vivos,  no lo hacen.

Sergio Alfaro, de Chile, predicando en Tabernáculos 2019.

La soledad de los desiertos

Por su parte Sergio Alfaro, de Chile, trajo a colación la vida espiritual del creyente, comparándola con la estadía por un desierto.

“Cuando no conocemos como es un desierto, nos es difícil comprender como es la vida o una estadía en un lugar como estos, aunque sea por un tiempo”, dijo Alfaro, quien testificó haber vivido cerca de Atacama, de Chile, el desierto no polar más árido de la Tierra.

“En el desierto es fácil perderse, uno todo lo ve igual, sino conoce de las estrellas y no tiene una brújula, no podrá llegar a ninguna parte, porque ahí solo hay soledad”, acotó.

Agregó que, aunque solo se esté dos horas en un desierto, uno piensa que es todo un día, el tiempo se le hace eterno.

Las artes fueron representadas por danzarinas de la iglesia local y de congregaciones regionales.

“El desierto es la etapa más dura para un cristiano, a uno le parece que nunca va acabar la prueba, ahí es cuando necesitamos de paciencia, fortaleza, carácter, pero también madurez en la Palabra, para poder salir”, señaló.

Recordó, que el rey David prefirió ir al desierto en lugar de enfrentar a su hijo Absalón, pero ahí lo apedrearon.

“Así nos sucede a veces, en el desierto, no solo estamos solos, sino pareciera que nos caen las plagas y no vemos la luz por ningún lado”, explicó Alfaro.

“El desierto es sinónimo de muerte, no hay animales, árboles, ni agua y uno ve alucinaciones. Lo mismo ocurre en la parte espiritual, cuando estamos en ese tipo de pruebas uno se ciega, no ve nada y no logra a veces encontrar el agua (la Palabra) que le de vida. Solo los camellos pueden sobrevivir porque abastecen alimento y líquido por mucho tiempo”, dijo.

Don Sergio habló del desierto de Aravá (o Arabá), mencionado como lugar de paso por los hebreos en su éxodo de Egipto hacia la Tierra Prometida.

Explicó, que es una zona árida de Israel en donde caen unos 25 mililitros de agua al año y posee un clima extremo. A pesar de ello actualmente representa el 60 por ciento de las exportaciones de vegetales frescos de Israel.

“Como Dios hizo florecer el desierto de Aravá, con frutas, hortalizas y flores, así puede ayudarnos a salir de nuestro desierto, porque Él es fiel y siempre cumple su Palabra”, indicó este ministro, procurando animar a todo aquel que pasa por momentos difíciles.

Manuel Lauriño (España), participó una vez más, como uno de los conferencistas.

Un evangelio poco entendido

Para el español Manuel Lauriño, el evangelio de Jesús era poco entendido para su época, por cuanto habló de bienaventurados los pobres, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los de corazón limpio y los pacificadores.

“Era un evangelio un tanto loco, difícil de entender, por cuanto deberían ser bienaventurados los ricos porque no pasan necesidad económica, los que supuestamente poco lloran y los que tienen el poder en sus manos para hacer su propia justicia, pero lo que Jesucristo predicó era complejo de percibir para el auditorio de ese tiempo”, dijo Lauriño.

Acotó, que tan difícil de comprender el significado de esa parábola, como lo es el pasar por un desierto, donde, aunque no lo entendamos en el momento, el proceso final será para bendición y con el objetivo de sacar lo mejor de nosotros de parte de Dios.

También hizo alusión a Isaías 35:2, que dice “Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo: la gloria del Líbano le será dada, la hermosura de Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro”.

 “Casa Manantial”, de Río Jiménez, pastoreada por Jaime Rojas presentó su grupo de danzarinas.

Enfatizó, que esos tres lugares, son de los más hermosos de Israel, pero que no siempre fue así.

Recordó, que Isaías fue uno de los que profetizó que los lugares secos, todos aquellos sitios que habían sido pisoteados por los ejércitos extranjeros y enemigos, florecerían como al principio.

La gloria del Líbano volvería a recrear los ojos de los habitantes de Israel con sus hermosas flores. Por lo tanto, el profeta animaba a la nación de Israel a no desmayar, a no dejar de creer en Dios porque El Señor, volvería para salvarlos.

Sería un tiempo, en que las enfermedades desaparecerían de entre ellos y más aun se cavarían pozos en donde las aguas regarían los lugares secos.

Respecto al Monte Carmelo, explicó que en la actualidad cuenta con una vegetación muy exuberante compuesta de pinos, robles, olivos y laureles. Y que bíblicamente su mayor relato, fue la victoria de Elías sobre los profetas de Baal.

En la Biblia, el Monte Carmelo es mencionado muchas veces con respecto a ser un símbolo de belleza y de fertilidad. Tener la “la hermosura del Carmelo” era ser bendecido de verdad.

Respecto a El Sarón, que había sido muy fértil siendo una zona donde pastoreaban los rebaños y brotaban los lirios, los narcisos y la rosa de sarón, quedó transformado en un desierto debido a las invasiones.

La iglesia “Nueva Vida con Propósito” de Cartago, también envió una delegación de danzarinas.

Pero actualmente, es una de las regiones agrícolas más ricas de Israel, en la que hay grandes plantaciones de citrus.

Lauriño, dijo que debemos de aprender a gozarnos en los desiertos, en la aridez y en los tiempos de pruebas, por cuanto si permanecemos en el fundamento de la Palabra de Dios, los vientos tormentosos pasarán y luego floreceremos con nuevas fuerzas espirituales, como le ha ocurrido al Carmelo, al Líbano y a Sarón.

Pastores de diferentes Fraternidades del país, oraron por los tres poderes de la República, aprovechando la presencia de la diputada Carmen Chan.

Muy satisfecho con Dios

Para el apóstol Jorge Luis Soto, estos días de Tabernáculos, no solo fueron de mucha bendición espiritual, sino de un gran compañerismo y fraternidad entre los ministerios.

“Lo lindo de todo el equipo de Ministerios Olivos Verdes, es que hemos logrado ser amigos, hablamos con toda transparencia de temas personales y de familia, no solo vivimos momentos especiales en lo espiritual, sino también aprovechamos esta oportunidad, para llevar a los pastores a un tiempo de recreo en las aguas termales y sacarlos de la rutina de la obra”, comentó Jorge Luis Soto.

Al resumir lo más relevante de las charlas, recalcó la calidad de enseñanza para líderes que impartió el apóstol Leonardo Martínez, que fue profunda, práctica y muy coloquial.

Grupo de niñas de la Catedral del Espíritu Santo.

La presentación de René González fue algo excelente, no solo por la calidad humana de este ministerio, sino por la madurez que ha alcanzado, en virtud de las pruebas que ha tenido que pasar, de las cuales Dios lo ha sacado adelante.

“Esa noche estuvo preciosa, por cuanto cantó unas hermosas canciones y luego testificó de sus vivencias, eso le dio mucha riqueza a la actividad, porque ministró esperanza de que se puede florecer en el desierto, aunque no tengamos nada”, expresó Soto.

Resaltó las charlas del sábado, no solo la participación de René González, sino también la de Sergio Alfaro de Chile y Manuel Lauriño de España.

“Todos llevaban ese sello de animar a la gente a tener esperanza de que florecerán nuestros desiertos, por lo tanto  salimos muy motivados para  avivar nuestros ministerios”, comentó.

Los dramas, son una forma de reforzar el mensaje de cada Tabernáculos.

La visita de Fraternidades

Don Jorge Luis, se mostró muy entusiasmado por la visita que anualmente tiene de distintas delegaciones de Fraternidades de pastores de diferentes sectores del país, las cuales tienen la oportunidad de compartir entre ellas, así como de recibir las enseñanzas espirituales de los ministros de Olivos Verdes Internacional.

“Los atendemos como ellos se lo merecen, los vemos como si fueran parte de nuestro equipo, les damos almuerzo gratis, en fin, para nosotros es un honor tenerlos todos los años”, dijo el apóstol Soto.

Danzarinas de Manantial de Vida, iglesia de Guápiles.

La importancia de las artes

Al consultársele el valor de las artes en su visión ministerial, explicó que es una forma de gratitud a Dios y que no se acostumbra realizar en todas las actividades de la iglesia local, sino solo en casos especiales, como es el de Tabernáculos.

“La danzarinas lo disfrutan mucho y  creo que es una oportunidad para que delegaciones de otras iglesias del país, muestren también sus artes. Sin duda esta es una parte muy bella de Tabernáculos y una forma de adoración”, comentó.

 El programa de Tabernáculos, concluyó con la participación de un grupo de danzarinas de la Catedral del Espíritu Santo.