Purifiquemos la Navidad en la Iglesia

Apóstol Rony Chaves /

Isaías 9:6-7 

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”

El mensaje más glorioso de Dios al mundo es el de la Navidad.  Navidad es un mensaje pleno, completo, absoluto, no requiere complementos, ni suplementos, ni añadidura humana alguna. El mensaje del nacimiento de Jesús, es eterno y absolutamente cabal, entero y perfecto.

El mensaje profético de la Navidad no requiere nada que el hombre o las religiones puedan aportar para engrandecerlo, es sublime, muy profundo y maravillosamente salvador.

Lamentablemente, con los siglos, la Iglesia se dejó permear por corrientes religiosas, paganas,comerciales y ocultistas, que incorporaron a esta gloriosa noticia y celebración, elementos antibíblicos, que se han enraizado en lo más fundamental de esta festividad, llenándola de prácticas y costumbres mentirosas que riñen  con lo que enseña la Biblia ( el falso Santa Klaus o San Nicolás , el pagano arbolito de Navidad, el papá Noel, los duendes, la práctica incorrecta de los regalos para nosotros (los que trajeron los reyes de oriente eran para Jesús ), la fecha incorrecta del 25 de diciembre, etc. )

Es tiempo de que alineemos nuestro proceder con las Escrituras y desechemos aquello que desenfoca a la Iglesia de Jesús y de su maravillosa obra mesiánica y redentora.

Ciertamente el niño nació, pero era necesario que creciera y siendo hombre, muriera en una cruz para redimir con su sacrificio a la humanidad.

El anuncio de la Navidad de Jesús, debe llevar también el mensaje de su cruz y de su resurrección, en esto está su victoria y nuestra salvación y vida eterna.

Análisis de la Navidad

El nacimiento de Jesús, de por sí es significativo porque “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan 1: 14). Se diferenció de cualquier otro nacimiento porque su madre María, fue una virgen y “se halló que había concebido del Espíritu Santo” (Mateo 1:18).  Dios, por medio de su Espíritu Santo, sería su Padre.

Para poder convertirse en el Cordero de Dios, Jesús debía nacer, pero fue su muerte la que proveyó la expiación de los pecados y es su resurrección la que provee la vida eterna (Romanos 5:9-10) a todo aquel que en Él cree. La Iglesia tiende a enfocarse más en su nacimiento que en su muerte. Al hacerlo así, a los ojos de muchos creyentes, Él solo seguirá siendo el “dulce bebito ” y nunca llegará a ser para ellos, el Cordero de Dios. 

Resulta interesante el hecho de que la fecha de la Navidad, del nacimiento del niño Jesús, no aparece en las Escrituras tan claramente como las de las Fiestas a Jehová, que por siglos celebró y continúa celebrando Israel (Levítico 23). Quizás se deba a que Dios no nos dejó saber en qué fecha exacta nació Jesús, probablemente para enfocarnos más en cuándo murió y cuándo resucitó.

Lamentablemente la fecha establecida para la Navidad es equivocada y fue en el pasado el día en que el mundo pagano celebró el supuesto nacimiento de su dios Mitra, luego, al expandirse el cristianismo por naciones, se lo aplicaron astutamente a Jesús. Las celebraciones inventadas por la “religión” posteriormente, han degenerado en aberraciones del verdadero propósito del mensaje dado por el Padre, del nacimiento de su hijo Jesús. 

Conclusión

La palabra Navidad viene de un vocablo más antiguo, Natividad, que significa nacimiento que da vida y lamentamos, que a la humanidad se le haya dado una idea tan desviada de este hecho que cambió la historia del mundo.

Jamás podremos eliminar de las  Escrituras  este hecho glorioso del nacimiento de Cristo, y mucho menos, eliminar lo que implicó para el hombre caído la verdadera natividad. Se dio una vez, pues era necesario que el “verbo se hiciera carne”, pero lo más importante es que este Hijo de Dios creció y habitó entre los hombres y vimos su gloria, siendo el propósito de su encarnación crecer y cumplir con el ministerio encomendado  a Él por el Padre, ir como Cordero de Dios a la muerte por nuestros pecados, esto es vital para la salvación del hombre, quien no lo entienda por la revelación del Espíritu , jamás será salvo. Importante es recordar que la muerte en el calvario se convirtió en su resurrección triunfante, es por ello que la Navidad de Jesús nos debe motivar a recordar y festejar no solo su nacimiento, sino también su victoria en la cruz y su resurrección de la muerte.

Filipenses 2:5-11 

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”

La tradición ha integrado a celebración de la Navidad, multiplicidad de prácticas paganas ajenas a lo que es realmente honrar y adorar a Jesús como nuestro Salvador. Hoy en día, la Navidad se ha convertido en una celebración secular ( y está muy  arraigado en la Iglesia celebrarla con elementos de paganismo ) . Al aceptarla, la Iglesia ha preferido observar una celebración no bíblica, pero que se volvió una tradición. Jesús amonestó a los líderes religiosos de su época por su tradición: “Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres” (Marcos 7:8). 

Dos mil años después, todavía el hombre sigue anteponiendo la tradición y las costumbres no bíblicas a las Escrituras. Ceñirse a la Palabra y desligarse de la tradición representa dar un atrevido paso de fe.  Para lograrlo, primero debemos estar seguros que lo hemos escuchado de parte del Señor. 

Un análisis serio sobre las doctrinas que rodean la Navidad, le haría muy bien a la Iglesia. Una vez hayamos oído su voz, el Señor requiere de ti que actúes sobre esa Palabra: “Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Santiago. 4:17). 

Todavía en la Casa del Señor, debemos y tenemos que limpiarnos de muchas costumbres, tradiciones, legalismos y mentiras doctrinales, que para nada son mandamientos del Eterno para su pueblo.

Consejo pastoral sobre cómo celebrar la navidad

 Como la sociedad ya estableció esta fecha para celebrar Navidad, debemos entonces, aprovechar cada oportunidad para evangelizar a los perdidos y hablarles de Jesús y su obra, ya que a Él festejamos, mas no solo del Niño, sino de toda su obra de perdón y redención:

a. Mantener un corazón humilde y dispuesto a cambiar las estructuras no bíblicas según lo indique la Palabra (no se afane, la restauración es todo un proceso).

b. Ser sabio y prudente a la hora de operar los cambios, no por contienda ni vanagloria, ni mucho menos por legalismo. Los cambios en el Señor se operan primero en el corazón y luego externamente. Mantenga la paz en el hogar y sea manso para enseñar e instruir a su familia en la Palabra. No permita que en estos días su lengua hable fábulas o mentiras.

c. Mujeres, mantengan ante todo la sujeción en el hogar y la armonía. Si en su hogar hay inconversos ore fervientemente y deje que los cambios y la verdad los opere el Espíritu Santo. No haga conflictos ni cause divisiones (igual solicito al varón). No discuta de estas cosas, dé amor.

d. Con respecto a los adornos en esta época, queremos decirles que no son tan relevantes; sí podemos aprovechar esta época para dar testimonio de nuestra fe cristiana.

Recomendamos que usted elimine todo tipo de adorno que es antibíblico y utilice letras, estandartes, banderines, arreglos florales que hablen de Jesucristo, sin que se confunda con idolatría y paganismo.

e-Recomendamos que lea y estudie con detenimiento y humildad, el material escrito por el apóstol Rony Chaves hace más de 30 años atrás sobre este tema (Apuntes sobre la Navidad)  que adjuntamos en nuestra página de Facebook, le ayudará mucho para conocer la verdad.

Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad y la verdad nos hará libres”.

¡Que tengas junto a tu familia muy felices días de descanso y comunión, hablándoles del nacimiento y de la victoria de Jesús y que tengan todos también, un año 2020 extraordinario y lleno de la gloria del Altísimo y Eterno Dios!

Son los deseos de todos nosotros en AMM,  RAMCU y CMA.

(Los comentarios y artículos de opinión, son propios de las personas que los escriben y no necesariamente representan el pensamiento de este medio).