Psicología en la Iglesia, equivale a envenenar la olla donde comen los redimidos

Daniel Nicolás Pastore / Noticias Cristianas – La Verdad Ahora/

Aquellos que ha introducido los principios de la psicología en la iglesia, no han hecho otra cosa que envenenar la olla de donde comen los redimidos.

Años antes de conocer al Señor, buscando llenar el vacío que había en mi corazón, me tope con el libro «TUS ZONAS ERRÓNEAS» del famoso psicoterapeuta Warner Dier.

El libro, básicamente enseñaba que los seres humanos, por lo general, debemos nuestra falta de plenitud y felicidad a diez zonas erróneas, que en mayor o menor grado todos tenemos.

Aunque al principio albergué grandes esperanzas respecto a la eficacia de las enseñanzas de este libro, una vez más caí en una profunda decepción, al no alcanzar los resultados esperados.

Sin embargo, detrás de todo este sendero de vacío y frustración estaba el propósito soberano de Dios. Quien en su amor eterno, frustraba una y otra vez toda aquellas cosas que pudieran alejarme de su propósito de salvarme y usarme para su gloria.

Y una vez salvado e iluminado por el Espíritu Santo, comprendí que las enseñanzas de aquel libro ,que estaban en perfecta sintonía con lo que es la psicología en general , eran la antítesis de lo que es la Palabra de Dios.

Y aquel libro basado en principios de la psicología, decía que uno de las zonas erróneas o comportamientos neuróticos de los seres humanos era “la culpabilidad”, obviamente que nada puede ser más opuesto a la palabra de Dios que dicho principio, sostenido por Freud y por todos los psicoterapeutas en la actualidad.

Porque precisamente, la culpabilidad, es lo que el Espíritu Santo utiliza para traer arrepentimiento a nuestras vidas.

Y lo realmente increíble, es que muchos pastores en la actualidad estén convencidos, de que necesitan aplicar a los redimidos los principios de la psicología, principios y enseñanzas que se gestaron en el mismo infierno.

Otra de las zonas erróneas o comportamiento neurótico de los seres humanos según este libro y según la psicología, era la falta de autoestima.

Y detrás de esto subyace un sutil engaño, que también se basa en un principio completamente opuesto a la palabra de Dios.

Porque lo que este principio sugiere es potenciar el yo, mientras que Dios nos exhorta a negarnos a nosotros mismos.
Toda la dispensación de la Ley tenía como objetivo mostrarle al hombre cuan incapaz, miserable y necesitado esta de la Gracia Divina.

Cuan confundidos y alejados de la verdad están todos estos predicadores modernos que le dicen al pueblo de Dios que el problema de su insatisfacción está en su falta de autoestima.

 Ciegos guías de ciegos, porque quienes persisten en dejarse guiar por estos falsos maestros, están evidenciando que no está la morada del Espíritu Santo en ellos.

(Los artículos de opinión, son propios de las personas que los escriben y no necesariamente representan la opinión de este medio.)