No mas leña al fuego

Luis Diego Zuñiga /

La iglesia cristiana costarricense y los fieles cristianos se desenfocaron de su propósito y llamado en esta pandemia. 

La iglesia ha sido blanco de la manipulación mediática y de los partidos políticos en un momento donde hay que unirse en instancias de dialogo para sacar adelante al país. 

Fabricio Alvarado líder del partido Nueva República manifestó que este gobierno ha dejado a Dios por fuera y envió una serie de propuestas al presidente Carlos Alvarado para lograr la estabilidad en las finanzas públicas.

La diputada liberacionista Frangie Nicolás ha sido crítica con las actuaciones del Gobierno en cuanto a la incorporación de nuevos impuestos y pedir préstamos al Fondo Monetario Internacional. 

Es válido ser críticos frente a las actuaciones del presidente y de brindar propuestas pero lo que no se debe de buscar es generar discordia y odio en momentos donde hay una mesa de diálogo con varios sectores para llegar a acuerdos.

Se debe procurar un ambiente de parte del pueblo evangélico de ‘aquí estamos para ayudar’ y no para seguir enfatizando en lo negativo de esta crisis y las malas acciones de este gobierno ya que eso provoca un  abismo que no nos lleva a ningún lado. 

Aplaudo la posición del presidente de la Alianza Evangélica Rigoberto Vega de que los cristianos tenemos que tender puentes y no brechas, aunque no comparto que los cristianos no participen en política, deben hacerlo, pero de una forma sabia, no provocando a los feligreses a las rebeliones y al odio.

 No se debe aprovechar esta crisis para exhibir las falencias de este gobierno para hacer política y establecer desde ya un trampolín para las próximas elecciones como algunos políticos cristianos han hecho, lo mismo partidos tradicionales. 

Las desacertadas decisiones del Gobierno en materia de derechos humanos deben quedar en el pasado y no vivir con la sangre en el ojo. Aplaudo el esfuerzo que hace Restauración Nacional para tender puentes de diálogo y llegar a acuerdos en materia económica. 

Muchos cristianos evangélicos atacan al presidente de la Alianza Evangélica por sus declaraciones alegando que no es un verdadero cristiano, creo que es momento de aportar soluciones y no problemas y todo eso denota que los cristianos estamos divididos, cristianos atacando otros cristianos, murmurando, señalando y criticando.

Cuando don Rigoberto Vega invito el año pasado al presidente Alvarado para orar en el Templo Bíblico fue un ejemplo de lo que los cristianos debemos hacer que es orar por nuestras autoridades.

No echemos más leña en el fuego, oremos para que haya instancias de dialogo y se lleguen a acuerdos importantes.

(Los comentarios y artículos de opinión, son propios de las personas que los escriben y no necesariamente representan el pensamiento de este medio).