Universidad Católica concluyó con éxito Semana del Adulto Mayor

Róger Murillo / periodicomaranata.com / Fotos: Adina Hernández /

La Universidad Católica de Costa Rica (UCAT) concluyó con éxito la celebración de la “Semana de la Persona Adulta Mayor”, que comenzó el pasado martes 16 de octubre y finalizó el sábado 20.

Este último día hubo cuatro actividades formativas y todas a cargo del Departamento de Trabajo Social de la UCAT, específicamente de las estudiantes de Maestría en Gerontología Multidisciplinaria Psicosocial, dirigidas por la máster Tatiana Quirós Ortega.

La primera charla fue sobre la Importancia y beneficios para la persona adulta mayor, de la atención gerontológica, impartida por la sicóloga Cristina Monge.

 

Sicóloga Cristina Monge.

En primer lugar, ella explicó que la gerontología es la ciencia que se dedica a estudiar los diversos aspectos de la vejez y el envejecimiento de una población, considerando lo psicológico, social, económico y cultural.

Dijo que a toda persona adulta mayor se le debe atender en forma integral, tomando en cuenta todas las áreas, incluyendo el envejecimiento sicológico, el biológico, social y cronológico.

Agregó, que existe en la sociedad un paradigma  de asociar el envejecimiento con la enfermedad, lo cual no es  real.

Indicó también, que el proceso de envejecimiento comienza desde que nacemos y no  cuando se llega a cierta edad, como culturalmente se piensa.

Advirtió, que debido a que el concepto de gerontología es multidisciplinario, profesionales en diferentes campos pueden perfectamente especializarse en esta carrera.

Lic. David Acuña, juez de familia.

Por su parte al Lic. David Acuña Marín, juez de familia, le correspondió el tema “La pensión alimentaria para la persona adulta mayor”.

El licenciado Acuña mencionó que de acuerdo con el Código de Familia y la Ley de Pensiones alimentarias, los padres tienen el mismo derecho de solicitar una pensión a sus hijos, de manera que estos puedan destinar un monto económico para subsanar sus necesidades.

Este abogado  explicó, que le corresponde al Juzgado de Familia más cercano a la comunidad, dar una valoración a la situación y determinar si la persona es acreedora o no a una pensión de parte de sus hijos.

Indicó que el motivo por el cual se pide la pensión está obviamente relacionado con la subsistencia, es decir, para vestido, alimentación, seguridad, recreo y otros.

Don David dijo, que el padre debe presentar ante un juez una solicitud, donde indique la situación en la que vive y  justificar porqué necesita la pensión.

Por lo general, esto sucede en casos donde la persona no cuenta con la posibilidad de jubilarse, ni de tener una fuente estable de ingresos.

Tal y como lo mencionó este juez de familia, la aprobación de la pensión, así como el monto de la misma, será determinado por un juez quien también tendrá la potestad de negarla o retirarla del todo.

Aseveró que un progenitor (padre o madre biológico), puede perder su caso en un Juzgado de Familia, si se comprueba que no fue responsable con su hijo (a), en el momento en que tenía que hacerlo, o sea, cuando era menor de 25 años.  Si no lo hizo entonces  sus hijos podrían apelar que no es acreedor de este beneficio.

Resaltó el concepto jurídico denominado “indignación”, que es una de las razones por las cuales la ley no otorga el beneficio de una pensión a un progenitor.

Esto se refiere a casos en que un padre de familia hizo abandono de sus hijos y actuó en forma irresponsable en el momento de la crianza. Por ejemplo, regalando a sus hijos  o se fue y formó otra familia, entre otras razones.

Lcda. Roxana Chavarría.

La tercera charla estuvo a cargo de la Lcda. Roxana Chavarría, quien habló sobre “La importancia del autocuidado”, lo cual incluye el área social, espiritual y el entorno.

Ella mencionó que en muchas ocasiones permitimos que las personas adultas mayores lleven una sobrecarga en su esfuerzo cotidiano, olvidándose que ya no son los mismos de sus años de juventud.

Aseveró, que a veces estas personas quedan de último en su lista de prioridades, ayudando a sus hijos y nietos de primero, olvidándose de ellos mismos, lo cual no es saludable.

Esta profesional habló sobre la necesidad de aprender a decir que “no”, aunque otras personas se molesten.

“A veces otros miembros de la familia se resienten y nos pueden tildar de egoístas, pero no es justo que, si ya teníamos planes de salir a pasear, por ejemplo, venga un hijo y nos pida que cuidemos a los nietos. A eso me refiero cuando digo que hay que aprender a decir que “no”, afirmó doña Roxana.

Dijo, que debemos de ponerle atención a un adulto mayor cuando ya comienza a perder interés en algo que  disfrutaba anteriormente, lo cual podría ser una luz de alarma que se enciende para decirnos que puede estar un tanto agotado y quizá a punto de ingresar en una etapa depresiva.

Recalcó, lo imperativo de apartar un tiempo para el descanso, el recreo y la diversión, como elementos claves que ayudan a sacar a un adulto mayor de la rutina.

Advirtió,  en la necesidad de dormir lo suficiente, practicar algún ejercicio y de respetar las horas de alimentación, aspectos claves que influirán posteriormente en una buena calidad de vida.

Lcda. Jimena Cordero, durante una de sus dinámicas.

Insistió en controlar los elementos que provocan el estrés en estas personas, por cuanto eso afecta el funcionamiento de diversos órganos del cuerpo, procurando que  se involucren en trabajos de la comunidad, detectar el talento o habilidades como herramientas terapéuticas y considerar la espiritualidad como una plataforma muy valiosa en la paz que puede tener cada uno.

La última dinámica de este sábado, fue realizada por la Lcda. Jimena Cordero Madrigal quien coordinó diversas actividades con el objetivo de buscar una mejor asertividad en la comunicación en los adultos mayores.