¿Están en decadencia los partidos políticos de línea cristiana en Costa Rica?

(Parte 1)

Róger Murillo / periodicomaranata.com /

Los primeros intentos de incursionar en el campo político por parte de una agrupación de línea cristiana evangélica, se dieron en los finales de los años setenta con el Partido Alianza Nacional Cristiana (PANC), dirigido por el Lic. Víctor Hugo González.  Sus esfuerzos fueron infructuosos a pesar de varios intentos.

Más adelante nace el Partido Renovación Costarricense (PRC) dirigido por Sherman Thomas y Justo Orozco, que llevó a este último a alcanzar una curul en la Asamblea Legislativa, siendo el primer representante de la comunidad cristiana en lograr este objetivo.

Para el cuatrenio siguiente, el partido postula a Carlos Avendaño como sustituto de  Orozco y logra el objetivo. Solo que se presenta un conflicto entre ambos  en razón de que según el acuerdo establecido y firmado previamente, Avendaño debía estar dos años y Floria Segreda los otros dos, pero Avendaño argumentó que él nunca firmó este convenio y Orozco aseguró que sí, lo cual provocó una situación tan fuerte que hizo que Avendaño optara por ser un diputado independiente  e inició la tarea de formar un nuevo esfuerzo político, su nombre; Partido Restauración Nacional (PRN).

Para las siguientes elecciones esta agrupación presenta al pastor Guyon Massey como candidato por San José y logra la diputación, con la sorpresa de que Renovación Costarricense, no obtuvo ninguna curul. Lo cual fue un golpe muy dura para ellos.

Pasan cuatro años y ya para el 2010, ambos partidos presentan a los presidentes de sus agrupaciones ; Carlos Avendaño por Restauración y Justo Orozco por Renovación, quienes alcanzan sus cometidos y tienen que hacer las paces ya en la Asamblea Legislativa.

Siguen las elecciones del 2014, donde Restauración Nacional lleva a Fabricio Alvarado al plenario legislativo, Renovación a Gonzalo Ramírez por San José y se presentan dos sorpresas, una que por primera vez la provincia de Limón logra un diputado cristiano, el pastor Abelino Esquivel, y el otro dato relevante fue que el Partido Alianza Demócrata Cristiana (ADC) que es  un partido no de línea cristiana pero si de defensa de valores, presidido por Mario Redondo Poveda, alcanza también un escaño en la Asamblea Legislativa, formando así un bloque de cuatro diputados cristianos, lo cual fue algo histórico para el país.

Para este 2018, las sorpresas aumentan en la política costarricense, ya que por primera vez en la historia, un joven cristiano -Fabricio Alvarado- logra gracias a la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos humanos (CIDH), elevar su preferencia en los electores, a tal grado de convertirse en el primer candidato de principios cristianos evangélicos en llegar a una segunda ronda y casi alcanzar la silla presidencial.

Este fenómeno arrastra por un “efecto dominó”, llevar 14 diputados de Restauración Nacional a la Asamblea Legislativa, donde la comunidad cristiana y otros sectores, ignoraron a los otros partidos como Alianza Demócrata Cristiana y Renovación Costarricense, que no obtienen  ni una curul.

Solo pasaron unos cuantos meses para que el jefe de Fracción de Restauración Nacional, el pastor Carlos Avendaño, denunciara ante la prensa y al mismo Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), una serie de anomalías dentro del proceso electoral de su partido, donde supuestamente se estableció una estructura paralela que tomaba decisiones en forma independiente, por lo cual el Comité Ejecutivo no se haría responsable de cobros pendientes y otras situaciones financieras. Lo cual marca una evidente división interna en Restauración Nacional, tal como lo había adelantado la entonces diputada Alexandra Loría desde muchos meses atrás por medio de periodicomaranata.com, pese a que en ese momento se quiso negar el asunto en todos los sectores ligados con dicho partido.

Cabe destacar que el “sismo” dentro de esta agrupación fue de tal magnitud, que los diputados están también fraccionados, unos siguen una línea directriz de Fabricio Alvarado y otros las instrucciones de Carlos Avendaño.

Es por esta razón que el periódico Maranata inicia una serie de entregas reflexivas sobre este tema, con entrevistas a ex diputados y analistas políticos, algunos cristianos y otros de fuera del sector, con el objetivo de revisar cómo nos ve la sociedad y que efectos podrían tener todos estos conflictos partidarios en las próximas campañas electorales, así como la eventual participación de los cristianos en el ejercicio del sufragio electoral en el futuro.

Llamar  a cuentas  a los diputados

Procurando una evaluación de las agrupaciones existentes y con el objetivo de consultar si realmente existe una crisis en los partidos de línea cristiana en Costa Rica, entrevistamos al ex diputado Mario Redondo, quien afirma que en las elecciones pasadas, tanto a su agrupación Alianza Demócrata (ADC) como a Renovación Costarricense (PRC) le pasó el mismo fenómeno,  la gente los invisibilizó, poniendo sus ojos solo en la alternativa de Fabricio Alvarado como única opción y votando en ambas papeletas por Restauración, lo cual provocó que ambos grupos no sacaran ni  un diputado.

“Por ejemplo, la gente se olvidó de que yo como diputado estuve defendiendo valores pro vida, haciendo denuncias constantes ante las irregularidades del gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC), y que habíamos elevado la voz ante el tema de la opinión consultiva e infinidad de casos, todo eso fue ignorado en el momento de las elecciones. La ADC es un partido que defiende principios cristianos,  aunque no es un  confesional, por eso nos preocupó, que en las pasadas elecciones el pueblo cristiano solo apoyó a Restauración y desconoció nuestro labor, quitándonos la oportunidad llevar buenos diputados a la Asamblea Legislativa. Nosotros con regularidad procuramos revisar nuestro trabajo por eso el fin de este mes, tendremos una actividad en ese sentido y hacer un relanzamiento”, aseveró don Mario.

Al consultársele sobre los conflictos internos en Restauración Nacional, este abogado opina que cuando él llegó a colaborar en la segunda ronda, ya “la cancha estaba marcada” y que  no sabía nada de la supuesta estructura paralela.

“Mi ayuda a Fabricio fue en la temática de agenda nacional y lamento todo esto que está pasando. Creo respecto a él que es una persona honesta, pienso que no hubo mala intención en nada, no sé si el comando de campaña aisló a Avendaño de las decisiones, provocando un resentimiento, eso no lo tengo claro porque mi función fue asesorar al candidato nada más”, argumentó.

Respecto al daño que se le hace a la Iglesia ante todas estas diferencias internas, don Mario asegura que las autoridades cristianas como la Alianza Evangélica, quizá para el futuro debería de llamar a cuentas con mas rigurosidad a todo legislador que en alguna medida representa al sector cristiano, para evitar dañar la imagen de la comunidad cristiana, ya que en la legislatura pasada como ahora ocurrieron y están pasando situaciones que afectan  la imagen de la Iglesia.

“A uno le duele que la gente esté hablando mal del cristianismo, es algo muy sagrado para mancharlo con temas políticos. Por otra parte, me parece que Jesucristo fue más riguroso con los que conocían la ley, que con aquellos que la ignoraban, por lo tanto, debemos ser más estrictos con los que nos representan en un recinto público y tan delicado como el plenario legislativo. Por eso la Iglesia no puede quedarse callada cuando ve a un político de representación cristiana fallar, porque se vuelve cómplice. El apoyo no puede ser incondicional hay que llamar a cuentas cuando hay irregularidades, eso es necesario”, dijo Redondo.

No obstante aseveró que los cristianos no podemos permitir que la Iglesia se vea afectada por temas de política, ya que la prioridad siempre debe ser guardar un buen testimonio y en eso hay que ser muy celosos y rigurosos, de manera que se debe vigilar que nadie use el cristianismo para algo deshonesto o impropio.

Al  pedirle la opinión si los pastores deben de seguir involucrándose en política, don Mario dijo que  si lo hacen debe ser  en la política de altura o sea aquella que tiene que ver con la visión estratégica para el país, pero no en la politiquería  que desgasta y compromete la imagen de la Iglesia. “Por cuanto no se puede servir a dos señores al mismo tiempo”, indicó.

“Podrían actuar como consejeros o asesores, pero sería mejor dejar esa labor de políticos a otros, eso evitaría que con cualquier error se vea afectada la imagen de la comunidad cristiana”, comentó.

Respecto a las posibilidades futuras que le ve a Fabricio Alvarado en el campo político, expresó  que tiene tres escenarios; uno quedarse a pelear un puesto dentro de Restauración lo cual es complejo por cuanto Avendaño tiene el control ejecutivo, opción dos, salirse y fundar un nuevo partido y alternativa tres unirse a un partido existente.

Ante la posibilidad de llamar a Fabricio a que se una a Alianza Demócrata Cristiana y sea el candidato próximo a la presidencia de su partido, Redondo comentó que es algo que no se ha conversado.

“Algunos pastores metidos en política pecan más que el diablo”

Para el ex diputado Carlos Araya Guillén  es evidente  una crisis en los partidos de línea cristiana en nuestro país y en parte hay que comenzar por el hecho de que los pastores no deben involucrarse en política, porque no han salido bien librados al final de los procesos legislativos.

“Yo digo que algunos pastores metidos en política pecan más que el diablo y eso por sus intereses personales y familiares, eso es una decadencia de valores, algunos se creen los dueños de sus partidos y hasta tienen una visión llena de nepotismo y eso lo ve mal la sociedad. Los pastores deben limitarse a predicar el evangelio y si se quieren involucrar en la política que renuncien a su investidura, porque si el pastor como político falla, la Iglesia sufre el impacto y eso no es justo”, afirmó el Lic. Carlos Araya Guillén.

“Creo que el caso de Avendaño habría que revisar la intención de su corazón, porque lo que uno percibe desde afuera, es que todo su objetivo es dañar la imagen de Fabricio Alvarado y con estas acusaciones lo podría mandar hasta a la cárcel y eso no está bien, porque fue Fabricio el que hizo que ellos llegaran a obtener 14 diputados. Pareciera que Avendaño quiere quitarlo del camino a como de lugar y lo del tema de la supuesta estructura paralela podrían haberlo resuelto internamente, sin necesidad de ventilarlo a la luz pública. Aquí es donde uno se pregunta, ¿si él sabía que había esta plataforma por qué no lo denunció antes? y entonces uno piensa con un poco de morbo si hubo mala fe en todo esto”, argumenta Araya Guillén.

Para este ex diplomático, Fabricio se convirtió en una amenaza para Avendaño por cuanto podría ser el nuevo líder del partido, porque se presentó como un buen orador, carismático y inteligente, que se ganó el cariño de un buen porcentaje de los costarricenses.

“Yo le dije a Fabricio, usted tiene que salirse de ese partido y no le recomiendo hacer otro, porque tiene mucho costo en dinero y tiempo, más bien le sugiero unirse a uno que ya esté establecido. Hay que tomar en cuenta que Fabricio tiene un voto evangélico cautivo de por lo menos 350.000 personas. Yo creo que Fabricio podría llegar a ser presidente si hace alianzas con el Partido Unidad Social Cristiana, con el calderonismo y con otros grupos más. Debemos evitar que el PAC se convierta en una dictadura. Pienso  que Fabricio tiene una nueva visión de la participación cristiana en política”, opina don Carlos Araya.

Respecto al daño que se le está haciendo a la Iglesia, nuestro entrevistado afirmó que la gente dice en la calle “tanto que predican del evangelio y se pelean ente ellos” y agrega “esto se ve muy mal y pudo evitarse”.

Respecto a su apreciación sobre el futuro de Renovación Costarricense expresó que para él es un partido muerto y que Restauración sin Fabricio está muerto también.

En próximas entregas tendremos las opiniones de: Juan Luis Calvo, Justo Orozco, Guyon Massey y Abelino Esquivel, entre otros. Hemos invitado a participar a Carlos Avendaño y Gonzalo Ramírez presidentes de Restauracion Nacional y Renovación Costarricense, pero no han respondido nuestros mensajes).

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