Convocan a clamor por Costa Rica en virtud de imposición de la CIDH

Róger Murillo/ periodicomaranata.com/

El Movimiento  de Oración y Avivamiento por Costa Rica, dirigido por Reynaldo Salazar, con el respaldo de la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC), está solicitando a todas las congregaciones de Costa Rica, media hora de clamor nacional para el próximo domingo 14 de enero, en virtud de la imposición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ante una consulta del gobierno de Luis Guillermo Solís por medio de su vicepresidenta Ana Helena Chacón, el pasado martes respondió con una orden de garantizar todos los derechos existentes en la legislación para las parejas del mismo sexo, lo cual incluye el matrimonio homosexual.

Como ya hemos informado en periodicomaranata.com, el gobierno de la República este mismo martes en la tarde respondió que acatará las imposiciones de dicha Corte.

No obstante, todos sabíamos con antelación, -incluso el mismo gobierno- cual iba a ser la respuesta de esta institución, por cuanto estos organismos internacionales se han puesto de acuerdo en apoyar este tipo de temas.

Este miércoles 10 de enero, en cadena de las emisoras cristianas y a nombre también del “Consejo de pastores denominacionales”, Reynaldo solicitó un tiempo de ayuno el próximo domingo, acompañado de media hora de clamor y humillación nacional, en todos los cultos de las iglesias cristianas del país, recomendando que al final se lea el Salmo 143.

Durante su participación vía radiofónica,  Salazar leyó el Salmo 33 versículos 10 al 12, que dice:

“Jehová hace nulo el consejo de las naciones, y frustra las maquinaciones de los pueblos. El consejo de Jehová permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones. Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como heredad para sí”.

Por su parte Rigoberto Vega, director ejecutivo de la FAEC manifestó que parte de la preocupación de su representada es la sobredimensión que le ha puesto este gobierno a este tema, minimizando celebraciones como el Día de la Familia, algo que esta administración se ha negado a darle importancia ni un solo año. El otro aspecto que mencionó es que no se puede ignorar el trasfondo espiritual que se mueve detrás de este asunto por lo cual este tiempo de clamor, intercesión y ayuno, será una plataforma excelente para comenzar a pelear esta batalla.