Rector pide a Consejo Universitario endurecer sanciones por acoso laboral y sexual

Hulda Miranda /Semanario Universidad / Costa Rica/ Foto: Katya Alvarado/

El rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Henning Jensen Pennington, solicitó este lunes al Consejo Universitario “conformar una Comisión Especial para revisar los reglamentos en contra del hostigamiento en el trabajo o acoso laboral y del hostigamiento sexual”.

En un oficio remitido por Jensen a la directora del Consejo, Teresita Cordero Cordero, se indica: “nos preocupa que el proceso de resolución es muy prolongado, lo que entre otros, alarga el sufrimiento de las personas involucradas. Asimismo, hemos evidenciado que las sanciones por los hechos que configuran estos tipos de acosos, particularmente los de tipo sexual, son realmente leves y en muchos de los casos de esquiva aplicación según las circunstancias que rodean el caso”.

El jerarca de la UCR remitió esta solicitud luego de que, la semana anterior, UNIVERSIDAD dio a conocer las denuncias de diez estudiantes, exestudiantes y egresadas contra el catedrático de la Facultad de Derecho, Mainor Enrique Salas Solís, por situaciones de insultos, frases obscenas y acoso sexual.

En el 2015, una de esas mujeres, quien actualmente es egresada, interpuso una denuncia ante la Comisión contra el Hostigamiento Sexual, por la cual el docente y penalista fue sancionado con ocho días de suspensión.

Además, el decano de la Facultad de Derecho, Alfredo Chirino, admitió haber conocido “rumores” sobre el comportamiento de Salas; no obstante, alegó que no actuaba por falta de denuncias formales, aunque reconoció que debió asignarle tareas distintas a la docencia porque los estudiantes se negaban a recibir clases con él o a tenerlo de director de tesis.

La semana anterior, estudiantes de Derecho se manifestaron en contra del acoso sexual y exigieron al decano, Alfredo Chirino, tomar medidas. (Foto: Kenjekeeva).

Tras conocer estas denuncias, el rector Jensen manifestó su compromiso de promover cambios en la normativa y en el abordaje a este tipo de situaciones.

En el documento que envió al Consejo Universitario se indica: “Para poner un ejemplo, el Reglamento de la Universidad de Costa Rica contra el hostigamiento sexual establece en su artículo 8 que, en el caso del personal docente se aplicará una sanción en el rango de: faltas leves, graves y muy graves; sin embargo, únicamente las faltas ‘muy graves’ son sancionadas con despido. En este sentido, ¿cómo diferenciar con certeza lo que conlleva que una falta sea grave o muy grave si el reglamento no lo detalla? El reglamento no lo aclara, como si lo hace otra normativa interna relacionada con otros temas afines a materia disciplinaria. La gravedad en las faltas es algo que no solo debe estar delimitado para evitar interpretaciones obtusas y libres, ya que de la gravedad de los hechos depende una sanción que permita evitar males mayores”.

“Lo más lamentable es que esta inutilidad normativa, por demás anómica desde el punto de vista jurídico, genera un agravio indeseable en la vida de las víctimas -y de posibles víctimas potenciales- si no existe una sanción acorde con la naturaleza de las conductas denunciadas. No es aceptable, al menos así lo concebimos, que entre una falta grave y una muy grave, en materia de acoso sexual, medie una sanción desproporcional, dada su laxitud”, agregó el rector en esa petición.