Matrimonio homosexual: improcedencia

Lic. Pedro Beirute / Abogado /

Estimados y respetados amigos, todos, incluyendo a aquellos no heterosexuales a quienes no discrimino bajo ninguna circunstancia. Solo quiero hablarles como abogado, como jurista, como respetuoso del derecho.

A raíz de una publicidad “engañosa” originada en el desconocimiento del voto consultivo de la Corte Interamericana de Derechos  Humanos, con títulos que no son ciertos, el país en buena medida ha respondido familiarmente oponiéndose al matrimonio homosexual.  No a los derechos humanos que pueda tener este grupo minoritario costarricense. Sino a lo que se considera como una máxima constitucional.

A los homosexuales debemos respetarlos y sobre todo jamás discriminarlos.  Pero se han ilusionado falsamente.

No es cierto que la Corte haya aprobado ningún matrimonio entre parejas del mismo sexo. No es cierto que el Registro Civil pueda inscribir ningún matrimonio de estos. No es cierto que ningún notario público pueda casar a nadie homosexual.

Quienes lo hagan, cometerán prevaricato e irán a la cárcel.

Así de legal.  No cometa tonteras o errores que le costarán caro.

En Costa Rica, existe un principio de legalidad y una reserva de ley.

 Eso significa que este voto (no es una resolución o fallo de la Corte) jamás podría derogar la Constitución Política de Costa Rica.

Es a través de una constituyente que la Constitución se modifica. No puede venir un organismo extranjero, por más Corte que sea, a quitarnos esa soberanía.

Y menos cuando se trata de una  Opinión Consultiva  : OC-24/17 DEL 24 DE NOVIEMBRE DE 2017, SOLICITADA POR LA REPÚBLICA DE COSTA RICA IDENTIDAD DE GÉNERO, E IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN A PAREJAS DEL MISMO SEXO, OBLIGACIONES ESTATALES EN RELACIÓN CON EL CAMBIO DE NOMBRE, LA IDENTIDAD DE GÉNERO, Y LOS DERECHOS DERIVADOS DE UN VÍNCULO ENTRE PAREJAS DEL MISMO SEXO (INTERPRETACIÓN Y ALCANCE DE LOS ARTÍCULOS 1.1, 3, 7, 11.2, 13, 17, 18 Y 24, EN RELACIÓN CON EL ARTÍCULO 1 DE LA CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS).

Correcto, así como lo leen. Por ninguna parte se habla del matrimonio homosexual.

Se trata de  la opinión sobre identidad de género (la cosa más antinatural que hemos visto), sencillamente se nace hombre o mujer, no transexual, ni medio hombre ni medio mujer.

Sin embargo, pensando que se debe respetar a esta población, eso no significa que tengan que estar por encima de la mayoría:  hombre o mujer.

Casos excepcionales como ser hermafrodita, (aquellos que nacen con ambos órganos distintivos de ser hombre o mujer, pene o vagina), tendrán todo el derecho de poder obtener su propia personalidad masculina o femenina, en un primer momento a través de sus padres, quienes ejercen la patria potestad de ellos y podrán mediante consejo médico decidir el sexo final de su retoño  y luego cuando sean mayores de edad y puedan decidir, el sexo que les haga sentir bien).

El cambio de nombre: la “opinión” igualmente se refiere a este tema. Pero no es que mañana quienes han salido ya en portadas de prensa, puedan ir al Registro a pedir no llamarse “Pedro” sino “Juana”, sino que se debe cumplir con lo que manda el artículo 54 del Código Civil.

De lo contrario no es por gusto, ni por género, y mucho menos puede el Registro Civil crear expectativas falsas a la población homosexual de que ya se pueden casar, de que ya puedan cambiarse el nombre, de que ya puedan cambiar de sexo, y mucho menos que ya los  pueden casar. Eso nunca, legalmente hablando.

En cuanto a los derechos derivados de un vínculo entre parejas del mismo sexo, estoy seguro que pocos o nadie de los que han opinado sobre el tema como “expertos”, ni siquiera se han leído el texto completo de esa Opinión de la Corte. Los oigo hablar y me digo, Dios mío pero que pasa, de dónde sacan esas conclusiones.

Por ningún lado se habla de que debe aprobarse el matrimonio homosexual.

El respetar los derechos de las personas del mismo sexo, al igual que los heterosexuales, no significa ningún matrimonio homosexual. Y paso a explicarlo popularmente para que nos entendamos todos.

Los Derechos fundamentales de todo ser humano, sea o no homosexual, transgénero o como quieran inventar llamarles para justificar una tesis, son el derecho a la vida, el derecho al trabajo, el derecho a la salud, el derecho al libre tránsito, el derecho a la no discriminación.

El contraer matrimonio no es un derecho fundamental. Si usted quiere se casa, si no quiere no se casa. Y por esa razón nadie lo puede discriminar.

Pero vivir, trabajar, caminar y tener salud, son aspectos  por los cuales no se nos puede discriminar en razón de que seamos o no homosexuales.

¿Existe discriminacion en Costa Rica en razón del sexo? No, no y no. 

A los homosexuales  no se les discrimina en el trabajo.Trabajan donde quieren, en el gobierno central, en el Poder Judicial, en los medios televisivos, en los periódicos, en la empresa privada, donde quieran.

Y si a algún patrono se le ocurriera estúpidamente no darles trabajo en razón de su homosexualidad, habrá que denunciarlo y castigarlo conforme a la ley. Porque no se puede ni se debe discriminar a nadie en razón de su inclinación sexual.

Los homosexuales tienen todo el derecho a la salud.  Como ciudadanos la Caja de Seguro Social debe protegerlos y lo está haciendo.

Como parejas, igual. Pero esos son derechos derivados de su ciudadanía, no de si viven juntos o no.

Es decir, a los heterosexuales no se les asegura porque sean casados o vivan juntos, sino porque son ciudadanos de Costa Rica.

Ahora, como pareja, es igual. Los reglamentos de la Caja pueden resolver darles  el seguro a las parejas homosexuales si se demuestra la unión civil (no el matrimonio legal) por más de 3 años, aunque siempre será violación de ley porque el Código de Familia establece ese mínimo para que se obtengan derechos.

A las parejas homosexuales no se les discrimina prohibiéndoles heredarse  mutuamente. Lo pueden hacer, hoy mismo. Esos son derechos civiles como los tiene cualquier pareja no homosexual.

Matrimonio homosexual, improcedente, continúo con el tema

A ningún homosexual se le puede discriminar impidiéndole caminar libremente por todo el país. (Libertad de Tránsito).

Ahora bien, llegamos al punto fundamental. Se le discrimina por no permitírsele el matrimonio?  No, no y no.

Y paso a explicarlo y reiterarlo nuevamente, lo dicho antes.

El matrimonio no es un derecho fundamental del ser humano. Si usted quiere se casa, si no  quiere no lo hace. Tampoco es un derecho fundamental de los heterosexuales, que al igual, si quieren se casan o no se casan.

Como tampoco es un derecho fundamental, de vida o muerte, el que nos queramos  juntar  con alguien, de cualquier sexo que sea.

Y no se me puede discriminar porque yo sea soltero, casado o viva en unión libre. Sea del sexo que sea.

En cambio a mí, no se me puede matar por ser homosexual, ni existe ninguna ley que diga que se mate a los homosexuales para que vivan los que no lo son. Eso sí sería discriminación.

¿Y por qué ni el Registro Civil, ni los notarios, ni los sacerdotes, ni el presidente de Costa Rica puede casar a los homosexuales? Porque sencillamente tenemos una Constitución Política que en su artículo 51 lo prohíbe. (Además de pronunciamientos de la Procuraduría haciendo ver que el matrimonio es entre hombre y mujer).

De igual forma el artículo 16 del Código de Familia prohíbe el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Lo primero que debería hacer el Estado costarricense es reformar la Constitución, lo cual solo se puede hacer mediante una Constituyente. Y de esa forma derogar el artículo 16 dicho. Mientras eso no se haga, si somos respetuosos del derecho y del principio de legalidad, no se podrán casar las parejas homosexuales, por más que cierto sector de la población, (los menos, dicho sea de paso) les hagan todo el apoyo del mundo para complacerlos.

Así es que pueden irse olvidando de ese tema y deberían avocarse a que si existe por ahí algún derecho civil que consideren, lo hagan ver.

Por último, no es la Corte Interamericana de Derechos Humanos (que cada día que pasa, viola los derechos de las poblaciones mayoritarias en su empeño de proteger a la otra), quien pueda reformar nuestra Constitución Política (eso se llama Reserva de la ley, jurídicamente).

Si insisten en eso, será muy fácil a un presidente futuro y una Asamblea Legislativa responsable, ordenar la salida inmediata de nuestro país de la organización que no hace nada por proteger a la familia del mundo entero. No solo la de Costa Rica.

No sé que le pasa al mundo, no sé que pasa, que quieren a como de lugar hacer de la sociedad una pluralidad de locuras de todo tipo.

Vivamos todos en paz, cada uno como le de la gana, pero respetando lo que queramos ser, sin discriminación.

No discriminemos a las parejas homosexuales, (no se les discrimina en no permitir su matrimonio, que repito no es un derecho fundamental , de vida o muerte, como la salud, el trabajo y la libertad, mientras tengan los derechos civiles de su convivencia), pero ya es hora igualmente que estas, respeten a los heterosexuales que no desean esa forma jurídica de convivencia (cerca del 80% del país), pues al final de cuentas los que serían  homofóbicos  serían aquellos y eso vendría a ser absurdo legalmente hablando.

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