Más de 300.000 personas denuncian que la OMS promueve el aborto y el adoctrinamiento LGTBI

Juan Robles / Actuall /

La plataforma CitizenGO impulsa una campaña que reclama a los presidentes que retiren su apoyo financiero a la Organización Mundial de la Salud. CitizenGO denuncia que su director general, que no es médico, fue aupado al puesto por el régimen comunista chino.

Una campaña mundial de la plataforma CitizenGO ha concitado el apoyo de más de 300.000 ciudadanos que piden a los gobiernos que se «deje de seguir los criterios de la Organización Mundial de la Salud» porque pese a que se «vende» como «la mayor autoridad mundial en materia de Salud», alegan que «no es verdad».

Cuatro son los principales reproches que los promotores de la campaña animan a compartir. En primer lugar, denuncian que promueve el aborto y que haya declarado como un «servicio esencial» durante el confinamiento llevado a cabo en multitud de países para combatir la pandemia del coronavirus.

En segundo lugar, la OMS promueve el adoctrinamiento LGTBI en las escuelas, la ideología de género e incluso «avala la masturbación en sus manuales educativos». Desde CitizenGO también se critica que la Organización Mundial de la Salud promueva la mutilación genital (el mal llamado «cambio de sexo») incluso en menores.

Más aún, CitizenGO considera que algunas políticas desarrolladas por la Organización Mundial de la Salud promueven «la prostitución, primando el mercantilismo frente a la dignidad de la mujer».

Gestión nefasta de la pandemia

Los firmantes de la petición apoyan la idea de que la gestión de la pandemia ha sido «nefasta» ya que la institución se ha convertido «en la correa de transmisión de la propaganda comunista china», hasta el punto de que en enero llegó a difundir la idea de que no había evidencia de que el coronavirus «no se trasnmitía entre humanos».

Por otro lado, la campaña plantea el rechazo a la OMS por la trayectoria de su actual director general, Tedros Adhanom, la primera persona que ocupa el cargo sin tener titulación médica. A cambio, tiene una trayectoria política dudosa, cuya última estación ha sido llegar a la cúspide de la OMS con el apoyo del régimen comunista chino.

En el pasado, Adhanom fue ministro de salud en Etiopía, como parte de un gobierno liderado por el llamado Frente Nacional de Liberación de Tirigay, «un partido de corte comunista acusado de serias violaciones de derechos humanos».

«Hay quien argumenta que en mitad de la pandemia no es bueno cambiar de jinete. Es lo inverso: gestionar la pandemia con un caballo de Troya es la mayor garantía de fracaso», defienden desde CitizenGO.