Los luteranos suecos se declaran “iglesia trans” mientras atacan a los cristianos conservadores

Protestante Digital / Evangelical Focus /

En una carta abierta, aseguran creer en “una humanidad en todos los colores del arco iris, absolutamente asombrosa e infinita en su diversidad”.

La iglesia luterana nacional en Suecia es una “iglesia trans”, según una carta abierta publicada en el sitio web oficial de la institución. La Iglesia Luterana Sueca (SK, por sus siglas en sueco) cuenta con 5,8 millones de miembros (cifras de 2019), lo que la convierte en la institución luterana más grande de Europa. La SK casa a parejas homosexuales desde 2009 y gran parte de su liderazgo es teológicamente liberal en su enfoque de la Biblia.

“Tenemos (…) empleados, laicos que sirven como responsables de los bienes muebles de las capillas, representantes electos (…) que se definen a sí mismos como personas trans. La iglesia también está formada por personas trans. Por lo tanto, la iglesia podría describirse como trans”, dice la carta, firmada por más de 1.000 personas, entre los que se incluyen sacerdotes, personal administrativo y miembros regulares de la iglesia.

Los firmantes comparan la historia bíblica de Agar con el sufrimiento de las personas que se identifican como transexuales. “Como Agar, todos, cristianos o no, transgénero o cisgénero, tenemos nuestra propia relación con Dios. Tenemos nuestra propia historia que existe y es verdadera, sin importar si alguien más quiere que exista o no”, aseguran.

Contra cristianos y feministas ‘radicales’

La carta acusa a los “grupos cristianos radicales de derecha” y a los medios de comunicación de sentar las bases para el “odio” contra la gente trans. Las “feministas transexcluyentes” también son un obstáculo, en contraste con “un feminismo solidario amplio que lucha contra normas de género estrechas”, consideran.

Los firmantes de la Iglesia Luterana de Suecia afirman que “muchos han querido limitarte [a las personas trans] y nosotros [la Iglesia] ya no podemos quedarnos en silencio”.

La carta abraza completamente la teología pro-LGTBI adoptada por otras iglesias protestantes en el norte de Europa y los Estados Unidos. “No importa lo que te encuentres y lo que digan los demás, nadie puede quitarte tu identidad de género y tu dignidad humana. Dios te ama, tal como eres”, dicen.

La carta, escrita originalmente por cuatro líderes principales y enviada después a grupos LGTBI, cierra con esta declaración: “Creemos en una iglesia y un Dios que da la bienvenida a las personas más allá del poder, las fronteras nacionales, la etnia, la orientación sexual, el género y la identidad de género. Una humanidad en todos los colores del arco iris, absolutamente fantástica e infinita en su diversidad”.

Una iglesia en declive

Ya en 2017, la Iglesia Luterana Sueca animó a sus pastores a usar un lenguaje neutral en cuanto al género para referirse a Dios, evitando el pronombre “Él” y el concepto de “Padre”.

La institución ha ido perdiendo alrededor del 1,5% de sus miembros cada año. Aunque más de la mitad de la población del país sigue siendo miembro de la Iglesia Luterana, las cifras oficiales de 2017 mostraron que solo el 5% de los suecos asiste a sus cultos, mientras que 8 de cada 10 se consideran “no religiosos”.

Las iglesias evangélicas libres, que generalmente mantienen una comprensión ortodoxa de la enseñanza de la Biblia sobre la sexualidad y el matrimonio, siguen siendo una minoría en Suecia. La Alianza Evangélica Sueca ha declarado claramente su compromiso con los matrimonios heterosexuales y el respeto por la autoridad de la Biblia en materia de sexualidad, al tiempo que pide un enfoque compasivo hacia las personas LGTBI.

Un hospital detiene tratamientos trans para menores

Mientras tanto, el renombrado hospital Karolinska, de Estocolmo, ha anunciado que pone fin a todo uso de bloqueadores de la pubertad y tratamientos de hormonas cruzadas con menores desde este mes de junio.

La nueva política médica del centro de salud se aleja del conocido como “protocolo holandés”, mediante el cual se administraban bloqueadores de la pubertad a niños de 12 años y tratamientos de hormonas cruzadas cuando llegaban a los 16.

A partir de ahora, el hospital solo ofrecerá este tipo de tratamientos en un contexto de investigación científica, pero ya no en los protocolos habituales para los menores con disforia de género.

Según la Sociedad de Medicina de Género Basada en Evidencia, el análisis de la Evaluación de Salud y Tecnología en Suecia en 2019 halló una falta de explicación para el gran aumento en el número de adolescentes con disforia de género en los últimos años.

Suecia es uno de varios países donde las instituciones médicas han detenido los procedimientos relacionados con las transiciones de género en niños y adolescentes después de que expertos en salud y familias hayan levantado voces de alarma.