La OMS clama por liderazgo mundial y solidaridad para derrotar al virus

Protestante Digital /

“La mayor amenaza no es el virus, sino la falta de liderazgo y solidaridad a nivel mundial y nacional”, expresó este jueves el director de la Organización.

La OMS ha presentado este jueves pasado la creación de un grupo de evaluación independiente sobre la respuesta internacional a la pandemia de la Covid-19. 

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la agencia de salud de Naciones Unidas, ha anunciado en una reunión informativa con los Estados, algunos detalles del nuevo comité encargado de elaborar este análisis. 

El grupo estará copresidido por la ex Primera Ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, y la ex Presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf. Clark lideró el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y Sirleaf ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz.

Operando de manera independiente, elegirán a otros miembros del Panel, así como a miembros de una secretaría independiente para brindar apoyo.

“No puedo imaginar a dos líderes independientes de mayor categoría que nos ayuden a guiarnos a través de este proceso crítico de aprendizaje”. dijo el doctor Tedros en su discurso.

Este grupo de evaluación comenzará a trabajar y se espera que tenga resultados preliminares en noviembre. “La magnitud de esta pandemia, que ha afectado a casi todos en el mundo, claramente merece una evaluación proporcional”, añadió Tedros.

En su discurso de introducción, Tedros se mostró muy crítico por la falta de colaboración entre los distintos países a la hora de enfrentar la pandemia, que “nos ha humillado a todos” dado que “nadie ha quedado indemne”, expresó el mandatario de la OMS.

Tedros considera que la pandemia ha “explotado las desigualdades en nuestros sistemas de salud y los cismas en nuestras sociedades. Ha expuesto las desigualdades existentes”, dejando una “lección clara: cuando se trata de salud, nuestros destinos están entrelazados”.

 “La situación está empeorando”

El portavoz de la OMS explicó que para combatir el virus es necesario “encontrar, aislar, probar y tratar casos, y rastrear y poner en cuarentena los contactos”, pero que a pesar de ello, “el virus no está bajo control. Está empeorando”.

Los números oficiales de esta semana muestran que más 11,8 millones de personas han contraído el virus, con 544.000 fallecidos. “El número total de casos se ha duplicado en las últimas seis semanas”, advirtió Tedros.

Tras detallar el trabajo “exhaustivo y ejemplar” de los sanitarios, Tedros quiso recordar que esta pandemia también está poniendo en riesgo la vacunación de millones de niños ante otras enfermedades, y recordó que colectivos como los refugiados son aún más vulnerables. Ante el dilema entre proteger a la población o mantener la actividad económica, admitió que “no hay respuestas fáciles ni soluciones rápidas”.

 Sistema de salud fuertes

Tedros considera que a nivel global ha quedado demostrado que “la mejor defensa contra emergencias de salud es un sistema de salud sólido. Un sistema de salud fuerte es un sistema de salud resistente. Es por eso que los gobiernos nacionales y los gobiernos locales necesitan invertir en preparación y funciones esenciales de salud pública”.

“La cobertura sanitaria universal es esencial para nuestra seguridad sanitaria colectiva mundial. La salud para todos, que ha sido el sello distintivo de la OMS desde hace más de 70 años, es la respuesta”, expresó Tedros.

Escasa autocrítica

En su discurso, Tedros apenas quiso valorar la labor de la OMS, cuestionada por diversos países y medios por su lentitud de reacción, la escasa transparencia al comienzo de la crisis en China, o por los mensajes contradictorios que se han enviado desde el organismo internacional en cuanto a las medidas de precaución o la forma de contagio del virus.

En cambio, Tedros dijo que ellos ya habían advertido “que una pandemia respiratoria catastrófica era inevitable. La gente del sector de la salud, incluso fuera del sector de la salud, y nuestros líderes advirtieron sobre una pandemia catastrófica. Pero aún así, a pesar de todas las advertencias, el mundo no estaba listo”.

“Es hora de una reflexión muy honesta. Todos debemos mirarnos al espejo: la OMS, todos los Estados miembros, todos los que estamos involucrados en la respuesta. Todo el mundo. Estamos en medio de la batalla de nuestras vidas, y tenemos que hacerlo mejor. No solo ahora, sino para el futuro. Porque estas amenazas nunca se detendrán, y con toda probabilidad empeorarán. Pero está en nuestras manos”, expresó.

Hacia un liderazgo global más eficaz

Para el mandatario de la OMS, el virus no es “la mayor amenaza que enfrentamos ahora”. “Más bien, es la falta de liderazgo y solidaridad a nivel mundial y nacional”, apuntó Tedros. “Esta es una tragedia que nos obliga a extrañar a muchos de nuestros amigos y perder muchas vidas. Y no podemos derrotar esta pandemia como un mundo dividido. La pandemia es una prueba de solidaridad global y liderazgo global. El virus prospera en la división, pero se frustra cuando nos unimos”, añadió.

“¿Somos incapaces de distinguir o identificar al enemigo común? ¿No podemos entender que las divisiones y las grietas entre nosotros son una ventaja para el virus? Creo que no necesito recordarlo porque todos sabemos que estos son los conceptos básicos. (…) Trabajar juntos es la solución a menos que queramos darle la ventaja al enemigo, al virus, que ha tomado al mundo como rehén, y esto tiene que parar”, concluyó.