Israel alcanza un acuerdo histórico para normalizar relaciones con Emiratos Árabes Unidos y suspende la anexión de Cisjordania

Juan Carlos Sanz / El País /

El pacto ha sido anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha mediado entre las partes.

En un golpe de efecto de impredecibles consecuencias para el futuro de Oriente Próximo, Israel ha alcanzado este jueves un acuerdo con Emiratos Árabes Unidos (EAU) para establecer relaciones diplomáticas con la mediación de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos fue el primero en anunciarlo a través de Twitter, al calificar el entendimiento de “enorme giro” e “histórico acuerdo de paz entre dos grandes amigos [de EE UU]”.

A cambio de lograr la normalización de relaciones con un tercer Estado del mundo árabe, después de Egipto (1979) y Jordania (1994), Israel renuncia a la anexión parcial de Cisjordania prevista en el plan de paz de la Casa Blanca presentado el pasado enero. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, se dispone a hacer público en las próximas horas el contenido de una declaración conjunta con Emiratos Árabes Unidos en la que ambos países se comprometen a “una completa normalización de relaciones” para “avanzar hacia la paz en la región”.

El nuevo entendimiento también prevé que los fieles musulmanes puedan visitar en vuelos directos desde Abu Dhabi a Israel la mezquita de Al Aqsa, tercer lugar más sagrado del islam, situado en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El pacto, denominado Abraham, es fruto de largas conversaciones entre Israel, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos y fue concluido este jueves en una conversación telefónica entre Trump, Netanyahu y el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohamed Bin Zayed, responsable de la nueva política exterior de EAU y vicecomandante supremo de sus Fuerzas Armadas. Como idea central persigue establecer una nueva hoja de ruta para Oriente Próximo con el objetivo de “desbloquear el gran potencial de la región”.

Israel y las monarquías del Golfo mantienen relaciones soterradas desde hace décadas a pesar de no haber intercambiado embajadas. La creciente presencia militar de Irán en los conflictos de Siria y Yemen ha acercado aún más sus posiciones ante la emergencia de un enemigo común. El acuerdo representa una mala noticia para el régimen de Teherán, que rechaza todo contacto con Israel y aboga por la eliminación del “Estado sionista”.

La mediación del Jared Kushner, yerno de Trump y alto consejero del presidente, parece haber sido clave en la consecución del acuerdo entre israelíes y emiratíes. Como arquitecto de la llamada Visión por la Paz de la Administración republicana, su estrategia de acercamiento entre el Estado judío y los países árabes suníes moderados empieza a dar los primeros frutos. La estabilidad entre los principales aliados regionales de EE UU es el eje central del llamado “acuerdo del siglo” o plan de paz para Oriente Próximo de la Casa Blanca.

Está previsto que la firma del acuerdo de establecimiento de relaciones entre Israel y EAU se produzca en las próximas semanas, presumiblemente en EE UU. En ningún caso se contempla que el país árabe establezca su embajada en Jerusalén. Todas las legaciones, excepto las de Washington y Guatemala, se ubican en Tel Aviv. El nuevo entendimiento contempla además pactos bilaterales en materia de inversiones económicas, turismo y aviación, seguridad o telecomunicaciones.

El comunicado conjunto suscrito por Israel, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos señala que el Gobierno israelí suspende la extensión de su soberanía a algunas partes del territorio palestino de Cisjordania, ocupado militarmente desde 1967. “En el inmediato futuro, Israel va a concentrar sus esfuerzos en construir una relaciones sólidas [con EAU] a fin de romper el hielo a la hora de establecer nuevas normalizaciones diplomáticas y acuerdos de paz con otros países de la región”, subraya la declaración conjunta.