¡Victoria provida! Niña en coma Tafida Raqeeb será trasladada a hospital de Italia

ACI Prensa /

El Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra dictaminó el miércoles 2 de octubre que Tafida Raqeeb, una niña de cinco años en estado de coma, pueda ser trasladada a un hospital en Italia para continuar su tratamiento.

Después de un juicio que duró cinco días, la menor tendrá una nueva oportunidad para recuperarse y así evitar que los médicos británicos desconecten su soporte vital.

Tafida Raqeeb permanece en coma desde el 9 de febrero de 2019 tras sufrir una malformación arteriovenosa que provocó el estallido de un vaso sanguíneo en su cerebro. Sus padres señalaron que estaba “completamente sana” antes de la lesión.

El 16 de julio los progenitores, Mohammed Raqeeb y Shelina Begum, pidieron al Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales que le permitiera salir del país, pero los médicos del Royal London Hospital prohibieron su traslado, argumentando que cualquier tratamiento médico adicional es inútil y que se debe poner fin a su “tratamiento con soporte vital”.

Sin embargo, dos médicos del hospital pediátrico italiano L’Istituto Giannina Gaslini, en Génova, examinaron a Tafida a través de un enlace en video a principios de julio y acordaron tratarla en Italia. Indicaron que no creen que la niña tenga muerte cerebral.

CitizenGO lanzó en julio pasado la campaña de firmas online “Let Tafida Raqeeb go to Italy” (Dejen que Tafida Raqeeb vaya a Italia) que reunió más de 278 mil firmas que fueron dirigidas a la Alta Dirección del Royal London Hospital y al Barts Health NHS Trust (fideicomiso del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido que dirige cinco hospitales de Londres, entre ellos el Royal London Hospital) para que permitan trasladar a la menor.

Caroline Farrow, directora de campañas de CitizenGO en Londres, dijo el 3 de octubre que la decisión del Tribunal Superior fue “un fallo histórico, que defiende la dignidad de la vida humana”. 

“En CitizenGO estamos muy contentos de que la decisión correcta se ha tomado, y el juez (Alistair) Macdonald va a permitir a Tafida pueda ser trasladada a Italia para continuar su tratamiento”, agregó.

También el doctor Anthony McCarthy, director de Investigación de la Sociedad para la Protección del Niño por Nacer de Reino Unido (SPUC, por sus siglas en inglés), la organización de defensa de la vida más antigua del mundo, emitió una opinión sobre el caso.

Dijo que el “fallo de la corte envía un mensaje importante a los médicos del Royal London Hospital de que su visión de la vida de Tafida era errónea”.

“Siempre ha quedado claro que la ventilación y la transferencia de Tafida a Italia no habrían sido perjudiciales y que los costos no habrían recaído en el NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)”, señaló.

Por su parte la madre de Tafida agradeció el trabajo de todas las organizaciones que siempre apoyaron a su familia.

Los abogados que representan a Barts Health NHS Trust dijeron que los jefes de los hospitales considerarían apelar contra el fallo.

El Dr. McCarthy dijo finalmente que los “padres de Tafida estaban ejerciendo su derecho a tomar decisiones sobre su hija”.

“Si su hija hubiera sido significativamente perjudicada o puesta en riesgo por el viaje a Italia o por la ventilación continua, el Estado pudo haber intervenido correctamente. Felizmente hoy hemos visto una resolución justa”, concluyó.

En horas de la noche del 2 de octubre, CitizenGO convocó a cientos de personas para una vigilia en el Parque Altab Ali de Londres.

Asistieron Caroline Farrow, el doctor Philip Howard, el concejal de Londres Zulfiqar Ali, voluntarios de CitizenGO, la familia de Tafida, entre otros.

En la concentración se denunció que “ningún padre se merece ir a un tribunal”.

La campaña de CitizenGO también utilizó hashtags en redes sociales como #SaveTafida o #TafidaInItaly, recaudó dinero para los abogados de la familia, informó sobre el tema más allá de Inglaterra, y organizaron vigilias en varios países del mundo, en ciudades como Madrid, París, Varsovia o Roma.

CitizenGO también llevó a cabo otras acciones como unirse a la sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, para denunciar el caso de Tafida, y entregó de firmas en las embajadas británicas en Polonia, Francia, Rusia y Eslovaquia.