Obispos de Nicaragua emplazan a Daniel Ortega a cumplir condiciones para el diálogo

Fuente: Lucia Navas, Emiliano Chamorro Mendieta / La Prensa de Nicaragua /

Los Obispos de Nicaragua demandaron este viernes al presidente designado por el Consejo Supremo Electoral (CSE) Daniel Ortega el cese de la represión, la supresión de los cuerpos paramilitares que intimidan y agreden a la población, y permitir en el menor tiempo posible el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), adscrita a la Organización de Estados Americanos (OEA) para investigar y “aclarar las muertes y desapariciones de nicaragüenses”, que se han producido desde el 18 de abril pasado.

La declaración de los jerarcas católicos fue leída por el cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, en una conferencia de prensa que ha ocurrido horas después del ataque nocturno de tropas de choque a universitarios, dejando un saldo de dos jóvenes muertos, con los que la cifra de fallecidos suma 45 desde abril pasado.

“Solicitamos respetuosamente que nos envíe su respuesta  a la sede de al Conferencia Episcopal, lo antes posible o antes del mediodía de este próximo 14 de mayo del año en curso para poder con estas premisas ineludibles dar inicio al diálogo nacional en forma inmediata por  por el bien de los nicaragüenses”, dijo Brenes, flanqueado de los obispos de Matagalpa (Rolando Álvarez), Chontales (René Sándigo), Granada (Jorge Solórzano) y el obispo Auxiliar de Managua Silvio Báez.

Precisamente Báez se pronunció contra la represión desde horas tempranas de este viernes y, terminada la reunión con los otros jerarcas, publicó una serie de tuits con la demanda a Ortega. Los Obispos fueron invitados por el caudillo sandinista para ser mediadores y testigos de las conversaciones.

El gobierno enfrenta su mayor crisis desde el 18 de abril cuando las protestas ciudadanas fueron reprimidas por la Juventud Sandinista, los paramilitares ligados al partido gobernante, que actuaron ante la pasividad de la Policía Nacional.Los religiosos instaron también al ejecutivo a dar signos creíbles de su voluntad por el diálogo y paz, “respetando la dignidad y libertad de las personas, así como todos los derechos humanos de los trabajadores y ciudadanos, particularmente los empleados públicos, no obligándolos a asistir a eventos partidarios ni paralizando el transporte nacional para los mismos fines”.

Sociedad civil: “No es justo que jóvenes estén muriendo”

Horas antes del comunicado de los Obispos, directivos de las organizaciones Hagamos Democracia y el Movimiento por Nicaragua demandaron también el cese inmediato de la represión.

“La condición imprescindible para que haya diálogo es que se detenga la represión contra los universitarios. Creo que la situación se está yendo de la mano del gobierno, lo cual es peligroso porque se sabe como inician las cosas pero no como terminan y no es justo que los jóvenes estén muriendo, que periodistas estén muriendo, que nicaragüenses estén muriendo”, lamentó Rosa Marina Zelaya, directiva del Movimiento por Nicaragua (MpN).

Para la expresidenta del poder electoral la “situación es muy compleja”, por lo que recomendó que se permita sumar a organismos internacionales como la OEA, el Centro Carter y la Unión Europea (UE)  como “garantes” de los acuerdos que se logren en el diálogo entre el gobierno de Ortega con la sociedad civil, el sector privado y los universitarios.

Luciano García, presidente de Hagamos Democracia, señaló que “Ortega y (Rosario) Murillo una vez más son responsables de los ataques que está sufriendo el pueblo, sobre todo la juventud que se ha rebelado contra su régimen”.

Otro tema: salida de Ortega del poder

“La postura de Hagamos Democracia es apoyar un diálogo donde se instale una verdadera Comisión de la justicia integrada por la CIDH, y el segundo punto es que en esa mesa se debe definir cómo, cuándo y dónde debe salir del gobierno de Ortega”, afirmó García.

La rebelión contra Ortega incrementó este viernes con tranques, marchas y plantones en diferentes municipios del país en los que piden la democratización de Nicaragua.