Nicaragua vuelve su mirada a Dios

Róger Murillo / periodicomaranata.com/ Fotos El 19 digital /

Después de los duros momentos que ha vivido Nicaragua, producto de la convulsión social del pueblo en contra del gobierno de la República que anunció aumentos de pagos a la Seguridad Social, el pueblo, las instituciones, servidores públicos, educadores,  diputados, iglesias y comunidades enteras han volcado su mirada al cielo, pidiendo socorro divino para que no se vuelva a derramar más sangre en el país.

Vigilias de oración, jornadas de paz, tiempos de clamor y marchas, son algunas de las acciones que los nicaragüenses están teniendo.

No obstante, pese a que el gobierno revocó el decreto contra la Seguridad Social, pareciera que para ciertos sectores, la decisión fue  muy tarde, por cuanto ahora  lo que piden es un cambio de gobierno y la renuncia de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Tiempos de vigilia anoche.

Gobierno está dando giros

Este martes en horas de la tarde,  el presidente Daniel Ortega se reuniría con los rectores de las universidades, para escuchar su posición ante los temas que llevaron a esta revuelta social.

Y hoy mismo la mañana el subdirector de la Policía General Francisco Díaz, dijo a la prensa que ya  se realizó la liberación de todas las personas detenidas “por las alteraciones al orden”. Estas se entregaron a sus familiares y a comisiones de sacerdotes.

Vecinos se unen para orar.

Mientras unos  nicaragüenses morían, otros robaban al comercio

Ante los tristes hechos vividos  recientemente, el Rvdo. Miguel Ángel Casco González Presidente de la Coordinadora Evangélica de Nicaragua se pronunció este lunes en forma enfática sobre la actitud de algunos nicaragüenses que mientras unos morían, otros aprovechaban los disturbios para robar en los comercios.

“Los hechos que la semana pasada produjeron muerte, luto, destrucción y perturbación en todo el país son el fruto de una conducta, de un comportamiento violento que lleva a los seres humanos a actuar de manera irracional. El espíritu de Caín anduvo suelto y galopando desenfrenadamente, el león rugiente se salió de su jaula para “matar, robar y destruir”. Hombres y mujeres que se olvidaron de Dios y de sus principios y valores cristianos. El mandamiento de “No matarás” lo tiraron a la basura y se lanzaron contra sus hermanos con piedras, garrotes y armas, mientras Satanás celebraba en el Averno emborrachándose con la sangre derramada”, dijo el pastor Casco González.

Y agregó, “Otros que no mataron, se olvidaron del mandamiento de “No robarás” y sin vergüenza alguna se dedicaron al robo, al saqueo, al pillaje. Mientras miraba las tristes imágenes de hombres y mujeres cargando cosas y artículos robados me preguntaba: A que iglesia pertenecen ellos, serán católicos o evangélicos, porque ateos no son. Para los que aun no tienen muerta su conciencia (reflejo interno del alma) cómo se sentirán sabiendo que lanzaron piedras y balas con el propósito de matar a sus hermanos, como se sentirán sabiendo que en su sala o aposento de sus casas tienen artículos que se robaron. Los padres y madres que cometieron esos ilícitos qué les responderán a sus hijos cuando les pregunten. Dónde lo compró y cuánto le costó determinado artículo”.

Comunidades se ponen de acuerdo en clamar a Dios.

“Un ciudadano con temor a Dios, que tenga principios y valores cristianos no cometerá esos ilícitos, esto nos debe de interpelar a todos los pastores y sacerdotes. ¿Qué estamos enseñando y predicando en nuestras iglesias? ¿Cuáles son los fundamentos que estamos inculcando en nuestras membrecías? O será que estamos en un escenario donde somos cristianos de nombre, pero sin principios. Ahora, mientras unos contabilizan el número de muertos y heridos, mientras otros evalúan los daños y las pérdidas para el país. Y mientras otros están abocados con sinceridad a la búsqueda de llegar a un entendimiento mediante el diálogo ¿Será posible que hayan otros nicaragüenses que estén planeando y fraguando nuevos métodos y nuevas estrategias para seguir generando caos, muerte y desorden? ”, expresó el pastor.