Huelga, responsabilidad y la necesidad imperativa de acción del gobierno

Lic. Elí Garro Valerio /

Indudablemente hay mucha coincidencia en la sociedad costarricense sobre el problema del déficit fiscal y la urgencia de tomar acciones. No obstante, la falta de acción decidida de parte del gobierno y concretamente del presidente de la República para ser un actor principal, hizo que se concretara y que aun se mantenga la huelga, con las consecuencias ampliamente comentadas en los medios nacionales e internacionales.

En general, la opinión sobre la responsabilidad de la huelga y los costos de la misma se orienta por parte de los sectores y de la población en general, en contra de los sindicatos. Pero en una negociación donde intervienen dos partes, los sindicatos y el gobierno, ambos deben tomar acción en la negociación y necesariamente ceder para que al final gane la sociedad y el país como tal. Los sindicatos anunciaron con bastante anticipación la programación de la huelga con carácter de indefinida. En ese sentido, al gobierno y concretamente el presidente de la República, le compete gran parte de la responsabilidad; ya que debió actuar y tomar el toro por los cuernos, como dice un adagio popular de nuestro pueblo. Desde la comunicación de la huelga debió tomar acciones concretas para atender, proponer y sentarse a negociar con los involucrados directos y en total transparencia de la situación del país.

Creo que le faltó tomar esta iniciativa que requiere bastante humildad, lo cual habría evitado el desgaste de todos los sectores afectados y el costo directo e indirecto en que ha incurrido nuestro país.

Con una alta dosis de optimismo, creo que, con la oportuna y decidida participación y negociación del presidente, se pudo haber fortalecido el proyecto actual o llegar a un consenso de un proyecto mejor para el país; en ese sentido, debe cargar con una alta dosis de la responsabilidad de la huelga y de las consecuencias derivadas. Pero gracias a Dios, aun estamos a tiempo de lograrlo.

Interesantemente, en la encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), de la Universidad de Costa Rica (UCR), se hace evidente el pensamiento de la población sobre este importantísimo tema. Esto hace que el gobierno disponga de elementos de juicio brindados no solo por los huelguistas, sino por el sentir de la población; “El 65%, casi dos de cada tres entrevistados, aprueba por aplicar una pausa al proyecto y renegociarlo.  El 21% de los encuestados avala el proyecto y el 14% lo rechaza”. (Semanario Universidad).

Nótese que casi dos terceras parte de la población opina en favor de pausar y renegociar el proyecto, a pesar de que un 86% opina que la situación del país es grave; este es un claro mensaje a los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Si le sumamos un 14% de los encuestados que rechazan el proyecto, quiere decir que un 79% está descontento con el mismo. Es más, a pesar de que no es un alto porcentaje de ciudadanos que participan en la huelga, lo cierto es que un alto porcentaje-45%- opina que los sindicatos deben seguir en huelga, o sea que, en la práctica, aunque no participen por diversos motivos, casi la mitad de la población apoya la huelga; otro hecho muy relevante, que muestra descontento con el accionar del gobierno y de la misma Asamblea Legislativa. También es cierto, que un alto porcentaje de la población no está de acuerdo con todas las tácticas utilizadas por el movimiento de huelga.

Con la pasada del Huracán Otto por nuestro país, fue muy acertada la actuación del presidente en ejercicio el Señor Luis Guillermo Solís, que en determinado momento del evento, en el sitio, se arroyo las mangas, se puso el traje y las botas; y tomó acción concreta en la solución de los problemas que ocasionó dicho evento en la zona Norte del país.

Señor presidente don Carlos Alvarado, ya los costarricenses han opinado en las manifestaciones y en la citada encuesta, aun está a tiempo ser parte activa del problema y de la solución, que traiga progreso a este país bendecido por Dios. Así viviremos como dice la letra de nuestro Himno Nacional, “Verás a tu pueblo valiente y viril”, y que bajo el límpido cielo de nuestro amado país, “¡Vivan siempre el trabajo y la Paz !

Mi oración al Padre Celestial para que ilumine, llene de sabiduría y humildad en esta negociación y en la toma de decisiones, a todos los involucrados y al pueblo, a fin de que se llegue a un acertado acuerdo, que sea de bendición y bienestar a nuestro amado país. Señor Presidente, que la sabiduría que viene sólo de Dios esté con usted y lo guíe en todas sus actividades gubernamentales y personales, como dice Su Palabra en Santiago 1:5, “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Para concluir, confíe en el Señor y que Su bendición lo alcance, porque, “Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él”, Jeremías, 17-7.