Iglesias podrán tener un máximo de 200 personas

Róger Murillo-periodicomaranata.com/ Foto con fines ilustrativos /

Las congregaciones cuyo espacio del templo así lo permitan, podrán tener un máximo de 200 personas, de lo cual se infiere que la cantidad se redujo en un 33.3 % comparado con el aforo anterior.

Este aspecto se desprende, de una reunión virtual que mantuvieron funcionarios del gobierno de la República, con un buen sector del pastorado costarricense la mañana de este lunes 10 de mayo.

Durante tal actividad, luego de que se dio un informe general del estado de salud del país por causa del Covid-19, el Msc. Juan Luis Bermúdez, representante de la Casa Presidencial, manifestó que por decisión de las autoridades del gobierno se había llegado a la conclusión que del 13 al 31 de mayo, las congregaciones cuyos templos así lo permitan, se les autorizaba únicamente 125 personas, como máximo.

Ante este dato, el doctor Jorge Gómez Varela, presidente de la Federación Alianza Evangélica (FAEC), se mostró sorprendido, por cuanto el gobierno en alguna medida estaba tirando por la borda, todos los detalles y conclusiones producto de las reuniones anteriores que se tuvieron con el ministro de Salud y el presidente de la República, lo cual se había establecido en el protocolo vigente.

Gómez explicó al funcionario de la Presidencia, que las iglesias han sido muy rigurosas con los protocolos.

Manifestó, que la comunidad evangélica no ha sido parte del problema, sino de la solución.

“Con todo respeto, debo decir que quien tomó esa decisión se equivoca, por cuanto nadie nos puede probar que seamos un foco de contaminación y se lo hemos demostrado técnica y científicamente al gobierno en reuniones anteriores”, dijo.

Recalcó, que las autoridades no están valorando la labor espiritual, mental y emocional que realizan las iglesias, que se esfuerzan en dar un mensaje de esperanza, de fe y ánimo a las familias, algunas de las cuales se encuentran en estados sicológicos muy complejos, no solo por situaciones económicas, sino por reacciones  propias del confinamiento.

Se refirió también, al esfuerzo de gran cantidad de congregaciones que están dando ayuda social a los vecinos y familias que se encuentran pasando momentos críticos, de lo cual se desprende que en ocasiones las iglesias llegan donde el gobierno no lo puede hacer.

Además, acotó la disposición de algunos pastores de facilitar sus templos tanto en el área metropolitana como en las zonas rurales, para que sean usados como centros de vacunación.

La reacción de don Jorge Gómez,  fue respaldada por otros miembros del directorio de la FAEC y líderes ministeriales, que participaron en la elaboración de las propuestas protocolarias aprobadas por el Ministerio de Salud.

Por tal motivo, una vez que concluyó la reunión, el doctor Gómez  tuvo una conversación con el representante de la Casa Presidencial, quien luego de una consulta, logró que autoridades del gobierno aprobaran que a las congregaciones grandes se les permita por lo menos 200 personas por culto.

O sea, aunque una iglesia tengan varios miles de miembros, solo se le permite tener 200 por cada reunión, lo cual obviamente no le impide tener varios cultos al día, así como actividades con grupos homogéneos en instalaciones adecuadas.

A dicha cantidad hay que sumarle los servidores, que de acuerdo al protocolo anterior es un aproximado de un 10 % de la cantidad de gente permitida.

Por servidores se comprende: músicos, ujieres, cuidadores de carros, producción audivisual y aquellos que colaboran en la recepción de los feligreses con el tema de lavado de manos, alcohol en gel, etc.

Todas las demás iglesias seguirán funcionando con la capacidad que su templo lo permita, con la distancia reglamentaria.

Lo demás queda igual

Sobra decir que los otros aspectos del protocolo quedan igual.

En otras palabras, se debe mantener el 1.8 metros de distancia entre una y otra burbuja social, los asistentes deben de usar mascarilla, el culto es de hora y media como máximo y se permite la utilización de grupos musicales, siempre y cuando no se pase de 10 miembros y todos utilicen mascarilla, incluyendo el director de alabanza.

Hay que recordar que todavía no se pueden usar  instrumentos de viento.

Además, la distancia tanto el director de culto como del predicador, a la primera fila, debe ser de un aproximado de cinco metros, de lo contrario es necesario tener una división acrílica.