Evangélicos en Cuba: “Nuestras familias están sufriendo”

Daniel Hofkamp / Protestante Digital /

“Cuba no aguanta más”, cuenta Jatniel Pérez, director del Seminario Carey en Cuba. La esposa de uno de los pastores detenidos denuncia “el abuso, maltrato e injusticia”. Ambos piden oración por la liberación inmediata de Yéremi Blanco y Yarián Sierra.

Cuatro días después de las marchas multitudinarias en Cuba, muchos continúan detenidos. Entre ellos los dos pastores evangélicos de Matanzas, Yéremi Blanco Ramírez y Yarián Sierra, cuya detención arbitraria podría prolongarse hasta por catorce días, según explicó a Protestante Digital Jatniel Pérez, director del Seminario Carey en el que ambos pastores desempeñan labores de tutoría.

A pesar de las dificultades técnicas generalizadas para el acceso a Internet o a las comunicaciones, así como los repetidos cortes de energía, contactamos con Jatniel Pérez, que está llevando a cabo una intensa campaña de difusión para que el caso de estos pastores sea conocido y de esta forma la presión internacional pueda hacer efecto, de forma que ambos colaboradores en la obra de Dios sean liberados.

Las amenazas de represión realizadas por el presidente Miguel Díaz-Canel se han hecho realidad con las detenciones, que podrían convertirse en largas estancias en prisión para muchos de los manifestantes. Jatniel Pérez, que también es pastor en el Centor Bíblico Crecer en Velasco (Holguín), teme que esta represión vaya en aumento en los próximos días, ante una situación “que nunca se había vivido en Cuba”, en referencia a las manifestaciones.

Jatniel insiste en la importancia de orar por la situación, difundir lo que está ocurriendo, y espera que la presión mediática, social e internacional pueda obrar para bien de la situación de los detenidos.

P-¿Cuál es la situación actual de estos pastores?

R-Lo normal es que te tengan en detención tres días, y te sueltan. Pero con este problema les han dicho que estarán 14 días detenidos, lo cual ya viola muchas de las leyes cubanas. No les han dejado llamar a la familia, nos enteramos de dónde estaban por la fuerza que se hizo de difusión a nivel internacional.

Lo tienen en un ala de la prisión de mujeres, tuvieron que llevarles enseres para estar catorce días. El miedo que tenemos es que haya un escarmiento para todas las personas que detuvieron tras la marcha. Se habla en la calle de que pudieran ser sentencias de cinco o siete años de prisión. Pero cuando algo así ocurre, algo tan grande, hay un escarmiento. Por eso estamos intentando hacer presión para que esto no ocurra y puedan quedar en libertad.

P-¿Recuerdas alguna otra ocasión en la que haya ocurrido algo similar en Cuba?

R-No, nunca. En los 90 se vivió el “maleconazo”, pero algo así nacional, nunca había sucedido. Por eso tememos que quieran hacer un escarmiento y puedan caer algunos pastores. Por eso estamos denunciando en las redes y con todos los medios que tenemos para que queden en libertad.

P-¿Cómo están viviendo la situación las familias directas de Yéremi y Yarián?

R-Imagínate, es difícil. Yéremi tiene tres hijos, dos chicos y una niña. Yarián tiene un niño con problemas mentales. Ambas familias dependen de ellos, en medio de la pandemia se ha complicado aún más el tema del sustento, alimentos, medicinas. Es muy difícil, incluso más con la falta de ellos, y más al no saber qué está ocurriendo con ellos.

P-¿De qué forma crees que la presión internacional puede funcionar en este caso? ¿Qué podemos hacer los cristianos fuera de Cuba?

R-Lo primero es orar. Y luego, compartir cuanto más puedan, cuanto más se comente en redes el caso de estos pastores detenidos, aunque sea una simple oración en Facebook, eso va a llenar Internet y así Cuba pueda ver que hay más personas y organizaciones pendientes de esto.

P-¿Qué papel pueden desempeñar los evangélicos en este momento?

R-En parte las denominaciones en Cuba están haciéndoles el juego al Gobierno. “Caballeros, no hagan nada, estemos tranquilos, confiemos en el Señor, no salgan…” De esa manera se le sigue el juego al Gobierno. Yo entiendo que no debemos tomar las armas ni nada parecido, ese no es el llamado del creyente, pero entiendo que Cuba no aguanta más. Nos cortan la energía de 6 a 8 horas al día, no hay medicamentos, no hay alimentos. Hay que pagar 60 u 80 dólares por tres pastillas de antibiótico. En un sentido, deberíamos llamar a que no haya guerra ni enfrentamientos, pero sí que necesitamos un cambio porque no podemos seguir viviendo así. Pero muy pocos pastores están contando lo que está sucediendo, porque en cuanto lo hacen, el gobierno hace lo que le ha pasado a estos dos hermanos en Matanzas.

El pastor Jatniel Pérez, director del Seminario Carey, conversó con Protestante Digital.

P-Sabemos que el covid también está impactando con dureza en Cuba. ¿Cuál es la situación?

R-Salen entre 6.000 o 7.000 casos nuevos. Están muriendo muchas personas. Los hospitales están colapsando, no hay medicamentos. El padre de Yéremi (uno de los pastores detenidos) falleció hace cuatro días al no conseguir medicamientos. Sabemos que en Matanzas hay muchos contagios, entonces tenemos temor de que ellos puedan contagiarse al estar en prisión.

P-¿Qué crees que podría ocurrir en los próximos días? ¿Hay alguna salida a la situación?

R-Lo que veo es que habrá represión por parte del gobierno. Imagino que van a monitorizar los videos de las manifestaciones, los van a detener y van a ir criminalizando a los que hayan participado. Habrá un escarmiento para todo el mundo. Van a reprimir al pueblo, para que esto no suceda más. Ya hay muchos líderes encarcelados, muchos que no se sabe su paradero. Esperamos mucha represión.

Pienso que las manifestaciones pueden continuar, porque si las detenciones se siguen produciendo, las familias no se van a quedar sin hacer nada. Si hay represión del gobierno, habrá reacción de las calles.

“Estamos desesperados, no tenemos noticias de ellos” 

Adelys Rodríguez Reyes, madre de tres niños, es la esposa del pastor Yéremi Blanco.

En una carta difundida por redes sociales, Adelys explica la situación que enfrentan:

“(Yéremi) está desaparecido desde el domingo, nuestra familia y la de Yarian Enmanuel Sierra estamos desesperados porque no tenemos noticias de ellos. Nos dijeron donde los tenían pero no les dieron derecho a una llamada, ni nos han dicho como están, ni nos han dado ninguna noticia. ¡Hasta cuándo! ¡Hasta cuándo vamos a tener que soportar el abuso, los maltratos, la injusticia! Hago un llamado al mundo por favor, están matando gente, desapareciendo personas, golpeándolas, asesinando padres delante de sus hijos. ¡Ayúdennos! Nuestras familias están sufriendo”.

La carta finaliza con un llamado a interceder en oración: “Cristianos de Cuba y del mundo, hago un llamado a orar e interceder por los desaparecidos. Es hora de que la iglesia se una para clamar a nuestro Señor”.