¡Es el tiempo de la oportunidad de Dios!

Evangelista Rony Chaves /

2 Corintios 6:2

” Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación “.

En cada época vivida por Israel hubo hombres y mujeres que entendieron el plan y los tiempos de Dios. Mencionemos algunos:

Moisés, Josué, David, Elías, Zacarías, María y Juan el Bautista, por citar algunos.

Tristemente existieron otros que no entendieron lo que ocurría y rechazaron la bendición de Dios.

“En el mundo está (Cristo), y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A los suyos vino, y los suyos no le recibieron.” (Juan 1:10,11).

Dios le envió a Israel sus profetas, sus palabras y sus ángeles y no les creyeron. Ellos perdieron la más gloriosa oportunidad que nación alguna tuvo. El Hijo de Dios estuvo entre ellos y le crucificaron.

Ellos fueron visitados por el Espíritu Santo, Juan dio testimonio de Él, Zacarías el sacerdote lo profetizó, Simeón y Ana lo anunciaron en el templo y los judíos lamentablemente lo llevaron a la cruz. No entendieron el día de su visitación.

“Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas y no quisiste!” (Lucas 13:34).

Hoy, igual que en los días de Cristo, Él nos está visitando y muchos le están rechazando. Él no ha terminado su obra en la Iglesia. Él prometió edificarla y perfeccionarla.

El Espíritu Santo está llevando a la Iglesia a nuevas experiencias con Él para prepararnos para el día del gran encuentro.

Él volverá. Vendrá de nuevo el Cristo de gloria, pero por una Iglesia madura y rebosante de vida.

Él volverá por un pueblo que le espera y que conoce el día de su visitación.

Sobre la América hispana y Costa Rica, el Espíritu Santo está soplando vientos le refrigerio.

Está cayendo sobre nosotros la lluvia prometida por Él.

Muchos y muchos lo están entendiendo. Ellos están abriendo su espíritu para la manifestación gloriosa de Cristo en su Iglesia. Amén.

Mi oración es que tú puedas, al ver las señales de los tiempos, entender que la hora de la restauración para los pueblos de América ha llegado.

Mi clamor será que cada lector pueda entender que una nueva ola del Espíritu Santo está bañando las costas de América, que tú, querido lector, puedas gritar con voz de júbilo: “Hossana, Hossana, al que viene en el nombre del Señor.”

“Ay de ti, Cozarín! Ay de ti Betsaida!  Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.” (Mateo 11:21-24).

Es nuestra oración más ferviente al Dios Todopoderoso que hoy su pueblo, la Iglesia, entienda la gran visitación divina. Que los suyos hoy le reciban a Él en todo su esplendor. Amén.

 “Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tu conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Más ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti,  y no dejarán piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.” (Lucas 19:41-44).