Enfermera cristiana gana el derecho a llevar un collar con una cruz en el trabajo

Christian Concern / Evangelical Focus/  Protestante Digital /

El tribunal británico ha declarado “injusta y discriminatoria” la renuncia forzosa de Mary Onuoha, tras ser acosada por negarse a dejar de usar un collar con una cruz.

La enfermera británica Mary Onuoha ha ganado el caso por el que demandó al hospital donde trabajaba, del que fue despedida por supuestamente romper el código de vestimenta al llevar una cruz colgada de un collar.

El Tribunal Laboral Británico ha dictaminado que la renuncia forzosa de la enfermera del Hospital de la Universidad de Croydon fue “injusta y discriminatoria”.

La sentencia señala que la autoridad hospitalaria (NHS Trust), a pesar de la queja que Onuoha planteó sobre la discriminación que sufrió, “violó sus derechos humanos y creó un entorno humillante, hostil y amenazante” para ella.

Onuoha comenzó a tener problemas en 2015, cuando sus superiores le pidieron que se quitara la cruz. En 2018 le dijeron que las joyas religiosas violaban el código de vestimenta del hospital, ante lo que ella decidió no quitárselas. La empresa decidió degradarla varios puestos administrativos antes de renunciar en agosto de 2020.

Después de su renuncia, Onuoha entabló una acción legal contra el hospital, destacando que “esto siempre ha sido un ataque a mi fe. Mi cruz es parte de mí y de mi fe, y nunca le ha hecho daño a nadie”.

Respuesta “ofensiva e intimidante”

El NHS Trust afirmó que “llevar el collar cruzado era un riesgo de infección”, pero los jueces dictaminaron que “aplicando el sentido común, está claro para nosotros que el riesgo de infección que representa un collar, cuando lo usa un médico responsable como el reclamante, que cumplió con el protocolo de lavado de manos, fue muy bajo”.

Según el Tribunal, la respuesta del Hospital “fue ofensiva e intimidante. No logró lidiar adecuadamente con la complejidad de los problemas”.

La sentencia también decía que no tenían en cuenta “si era realmente apropiado sancionar al demandante por hacer algo que, de hecho, muchos otros en el ámbito laboral (incluidos colegas de más alto nivel que trabajaban tan de cerca con los pacientes) estaban haciendo sin ser cuestionados”.

“Del mismo modo, no se pensó realmente en el punto de la reclamante de que otros llevaban ropa religiosa en áreas clínicas y que ella debería ser tratada por igual”, agregó.

Debido a todas estas razones, la sentencia encontró que el NHS Trust “despidió a la Sra. Onuoha sin una causa razonable y adecuada” y que la política del código de vestimenta se “aplicó de una manera arbitraria que no era proporcionada”.

Además, el Tribunal rechazó el argumento del Trust de que su objeción al collar no tenía nada que ver con las creencias cristianas de Onuoha, y señaló que “llevar la cruz no es ni debe ser simplemente un accesorio de moda”.

“Evitar que los cristianos muestren la cruz ha sido una característica de las campañas de persecución más amplias en algunas partes del mundo. Hay enseñanzas bíblicas que imploran a los cristianos ser abiertos sobre su fe y no esconderla”, concluyeron los jueces.