Diócesis canadiense exige que los fieles estén vacunados para asistir a la misa

 Agnès Pinar Legri/ Aleteia / Foto: Pascal Deloche / Godong /

A partir del 22 de septiembre, la archidiócesis de Moncton, en la provincia de Nuevo Brunswick (este de Canadá), exigirá a los fieles que estén doblemente vacunados para asistir a los oficios.

En la archidiócesis de Moncton, situada en el este de Canadá, ya no será posible asistir a misa sin estar doblemente vacunado. A partir del miércoles 22 de septiembre, las personas presentes en cualquier reunión que tenga lugar en iglesias, rectorías o centros parroquiales deberán estar vacunadas, según señala Mons. Valéry Vienneau, arzobispo de Moncton, en el sitio web de la diócesis.

La ministra de Sanidad canadiense Dorothy Shepard anunció esta decisión hace algunos días durante una reunión organizada con diferentes representantes religiosos de la provincia.

Esta decisión se produce después del informe de más de 60 nuevos casos de Covid en un día, el aumento más grande en la provincia desde el inicio de la pandemia.

Aunque la vacunación se convierta en obligatoria para asistir a los oficios, ya no lo serán el uso de mascarilla, las medidas de distanciamiento y la desinfección de manos. “Eso permanecerá a discreción de cada uno”, concreta el arzobispo.

Exentos los niños de menos de 12 años

Esta nueva medida se aplica a las misas dominicales, bodas, bautismos, funerales y a las diferentes actividades parroquiales (grupos de conversación, reuniones de catequesis, talleres solidarios, conferencias…). A todas las personas presentes –fieles, sacerdote, coro, etc.– les atañe esta medida. Como no pueden ser vacunados, los niños de menos de 12 años están exentos de esta medida. Se trata de la primera vez que un obispo se somete a este mandato en Canadá, algo que sin duda plantea preguntas sobre la libertad de culto.

En Francia, los lugares de culto disfrutan de una “protección constitucional”, el pasaporte sanitario no es obligatorio para acceder a ellos.

La importancia especial de la libertad de culto ya ha sido subrayada en dos ocasiones por el consejo de Estado francés desde el inicio de la pandemia de Covid-19.

En noviembre de 2020, los miembros del consejo habían recordado que las actividades realizadas en los lugares de culto “no son de la misma naturaleza” que las de los cines o los teatros y que “las libertades fundamentales que están en juego no son las mismas”. No obstante, las diferentes medidas sanitarias (uso de mascarilla, desinfección de manos…) son obligatorias.