Corea del Norte: La negación activa y absoluta de la libertad religiosa provoca horribles violaciones

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Corea del Norte pretende erradicar el cristianismo y lo intenta mediante una negación absoluta de la libertad religiosa. El Estado impone la negación absoluta de las creencias religiosas a través de la movilización activa de los órganos del gobierno.

Corea del Norte pretende erradicar el cristianismo y lo intenta mediante una negación absoluta de la libertad religiosa, según un nuevo informe. «Nuestras conclusiones establecen que la persecución de personas que ejercen su derecho a la libertad religiosa en Corea del Norte va mucho más allá de un gobierno que descuida su deber de respetar, proteger y cumplir el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión o creencia», dice el informe de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos, una comisión gubernamental independiente y bipartidista.

«También va más allá de que un gobierno persiga a uno o varios grupos sociales por su religión o sus creencias. Más bien, la situación que existe es una en la que el Estado impone la negación absoluta de las creencias religiosas a través de la movilización activa de los órganos del gobierno».

Durante 2020 y 2021, los investigadores realizaron entrevistas con supervivientes, testigos e incluso autores de violaciones de la libertad religiosa, la mayoría de los cuales habían huido de Corea del Norte en 2019.  De los 68 casos identificados, relacionados con personas que habían sido perseguidas por el Estado por su fe o sus creencias, 24 eran cristianos.

El informe detalla incidentes relacionados con arrestos y detenciones arbitrarias; torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes y una negación general de la libertad religiosa.

«La campaña para exterminar a todos los adeptos e instituciones cristianas en Corea del Norte ha sido brutalmente eficaz, y continúa a través de la labor del Ministerio de Seguridad del Estado, las redes de informantes que se extienden hasta China, la presencia de campos de prisioneros políticos “sin salida”, las ejecuciones y un sistema educativo y organizativo que disuade de la adhesión a través de las escuelas, los lugares de trabajo y los barrios», señala el informe.

El partido gobernante de Corea del Norte se ha dedicado a obtener y mantener el control político e ideológico. En un editorial de su periódico oficial, el mes pasado, pidió a los norcoreanos que adoptaran y abrazaran la ideología socialista. El desarrollo económico debe ir de la mano de la educación ideológica si el país quiere seguir construyendo sus cimientos socialistas, decía.

«El periódico advirtió en particular a la juventud norcoreana contra la adopción de la ideología extranjera, diciendo que el principal objetivo de la ‘infiltración cultural de los imperialistas’ son las generaciones jóvenes», informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap.