Al toro por los cachos

Fernando Berrocal / Abogado y periodista /

En medio de diálogos inciertos y la extraña pasividad del gobierno PAC, la crisis se profundiza y el tiempo en contra le está ganando a las soluciones viables.

Como dice nuestro pueblo: al toro por los cachos. Resumamos seis propuestas:

1.- Condonar y re negociar plazos e intereses de la enorme deuda interinstitucional entre el mismo Estado. Eso equivale a cancelar deuda de una bolsa con otra bolsa del mismo pantalón. No se necesita trámite legislativo. Es una decisión que define y aprueba el Consejo de Gobierno, porque constitucionalmente el Estado es uno solo y no una confederación de repúblicas independientes, aunque sea necesario el previo conocimiento de las Juntas Directivas de las instituciones que han financiado al mismo Estado, comprando papeles del Ministerio de Hacienda. Directo y a la yugular.

2.- Más controversial pero razonable, utilizar el 20% de las actuales divisas del Banco Central y sustituir deuda en dólares equivalente a unos US$1.500 millones que se le re pagarían al Instituto Emisor, mediante un mecanismo impositivo pequeño, grabando sólo importaciones de bienes de lujo y no esenciales.  En el Banco Central quedarían unos US$7.000 millones que son suficientes para asegurar las necesidades macroeconómicas. Un monto que superaría las mismas expectativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

3.- La combinación de ambas acciones desinflaría la presión fiscal y pondría la contabilidad nacional en una situación totalmente distinta, sin recurrir a nuevos impuestos, ni subir el IVA, ni seguir sacrificando a los sectores de ingresos medios y populares, ni a las medianas y pequeñas empresas.

Pero ahí no nos podemos quedar. Eso sería patear la bola para adelante y nada más darle oxígeno al gobierno PAC.  Necesitamos también con urgencia:

4.- Formular y aprobar en la Asamblea legislativa, en las comisiones respectivas y con la participación de los sectores organizados y en un diálogo nacional constructivo, una reforma estructural y funcional del Estado Costarricense, con plazo definitivo hasta las celebraciones del Bicentenario de la Independencia en septiembre del 2021. Tiempo de sobra para llegar a consensos básicos.

5.- Poner en ejecución de inmediato, con los bancos estatales y con el apoyo del propuesto Fondo de Garantías, un efectivo y enérgico plan de reactivación de la producción privada nacional, privilegiando la agricultura, el turismo y la economía de servicios. A este propósito, las Zonas Francas, digan lo que digan sus adversarios, son un potente y necesario motor de inversión extranjera, transferencia de tecnología y generación de empleo. Es muy sencillo: sin levantar y estimular al sector privado productivo no salimos de esta crisis.

6.- Pero aun así este plan de emergencia económica es insuficiente y se debe institucionalizar un mecanismo simple y medible de renta global básica para apoyar con recursos a los sectores sociales vulnerables y de menores ingresos.

Una vez más decimos: ¡No más impuestos! … y ratificamos que: ¡Si hay soluciones! Lo que falta es mucho liderazgo, transparencia y firmeza política.

(Los comentarios y artículos de opinión, son propios de las personas que los escriben y no necesariamente representan  el pesamiento de este medio).